Salmistas

Está surgiendo un nuevo carisma, un nuevo servicio a la Iglesia: el Salmista-Cantor. Es el carisma de David, quien desde dentro de su pueblo y con su pueblo ha elevado al Eterno el grito de la súplica y de la alabanza. Es el carisma de Nuestro Señor Jesucristo, verdadero y único Cantor, que desde dentro de nuestra condición humana, para nosotros y en nombre de todos nosotros, ha elevado el "sacrificium laudis" al Padre de la Misericordia, con corazón y labios puros que han confesado su amor.

 

El canto es muy importante en la comunidad cristiana. En muchos de los Ritos cristianos antiguos -lo mismo ocurre en los hebreos- toda la liturgia es cantada. El canto expresa la verdadera naturaleza de la Iglesia: pueblo orante y exultante, reunido por la palabra de Dios en el Amor. El fruto de la Palabra, bajando como rocío y tomando posesión de la asamblea, ha producido -amor, comunión fraterna- vuelve a Dios subiendo hasta lo alto como suave perfume en forma de canto a una sola voz, "con un solo corazón y una sola alma".

Catequistas

Cuando alguien se siente llamado a comunicar Buenas Noticias, debe hacerlo desde una identidad comunitaria para que actúe conjuntamente con los demás. Se pone su vocación, llamada de Dios, respuesta humana, al servicio de los demás o se propone a una persona que forme parte del grupo y se haga catequista, conviene tener en cuenta, quitando cualquier equívoco que: “dar catequesis” no es una evasión, una diversión, un modo de emplear el tiempo libre, un “hobby”, sino un servicio a Cristo y a la Iglesia, desde el carisma específico que se ha recibido

Ostiarios

El Ostiario ha sido llamado al servicio de los hermanos; a ejemplo de Cristo debe ser servidor.

Este hermano debe tener un amor especial a la Liturgia y a los hermanos.

En este carisma no existe el primero sino el último; el Ostiario debe ser siervo detrás de los siervos.

El Ostiario no debe hacerse esclavo de los objetos de la Liturgia; no debe busca su  propio interés en el servicio.

 

El Ostiario no debe dejarse llevar por el orgullo, la soberbia o la murmuración. Considera a los demás como superiores a ti; recuerda el otro es Cristo.

Este hermano debe preparar cuidadosamente los signos; conocer su significado teológico-litúrgico. Los hermanos deben ver en los signos el amor de Dios. El Ostiario debe preparar siempre en oración, humildad y silencio. Nunca en murmuración.

Debe preparar la Sala para el Señor, no para los hermanos. Es un mandato del Señor (Mt 26,18-19).

Familias en misión

La familia en misión; se trata de familias que, con sus hijos, hacen presente el estilo de vida de la familia de Nazareth, en humildad y alabanza, allí donde el obispo del lugar las requiere. "Es como un salto en el vacío, pero sabiendo que Jesucristo salta contigo", han recibido el mandato de ser testigos del Evangelio con su propia vida, de labios del mismo Papa Juan Pablo II, durante el acto del Jubileo de las Familias celebrado el 13 de octubre de 2000 en la Plaza de San Pedro.

Didáscalos

El Carisma de didáscalo es uno de los mas complicados y difíciles del Camino neocatecumenal, pero a su vez de los mas gratificantes. Explicar la palabra a los niños, estar pendiente de ellos en las eucaristías enseñándoles el comportamiento en las mismas, es la misión principal de este carisma

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