Entrevista concedida a «Radio Vaticano», el prefecto de la Congregación para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos
CIUDAD DEL VATICANO, jueves, 16 febrero 2006 (ZENIT.org).- En esta entrevista
concedida a «Radio Vaticano», el prefecto de la Congregación para el Culto
Divino y Disciplina de los Sacramentos comenta la carta que este organismo envió
en nombre de Benedicto XVI el 1 de diciembre a los responsables del Camino (ZENIT.org)
y el discurso que dirigió a miembros de esta nueva realidad eclesial el Santo
Padre el 12 de enero (Cf. Cf. Zenit, 12 de enero de 2006).
--¿Qué dicen estos dos documentos?
--Cardenal Arinze: Lo mejor es leer el discurso del Santo Padre […] No voy a
leer todo el discurso, sino sólo la parte que afronta la liturgia. Era un
encuentro de alegría: el Santo Padre bendijo a muchas familias del Camino
Neocatecumenal que estaban a punto de ser enviadas en misión Entre otras cosas,
el Santo Padre dijo: «la importancia de la liturgia, y en particular de la santa
misa, en la evangelización, y vuestra larga experiencia puede confirmar bien
cómo la centralidad del misterio de Cristo, celebrado en los ritos litúrgicos,
constituye un camino privilegiado e indispensable para construir comunidades
cristianas vivas y perseverantes».
El Papa sigue diciendo: « Precisamente para ayudar al Camino Neocatecumenal a
hacer aún más eficaz su acción evangelizadora en comunión con todo el pueblo de
Dios, la Congregación para el culto divino y la disciplina de los sacramentos os
ha impartido recientemente en mi nombre algunas normas concernientes a la
celebración eucarística, después del período de experiencia que había concedido
el siervo de Dios Juan Pablo II. Estoy seguro de que cumpliréis atentamente
estas normas, que recogen lo previsto en los libros litúrgicos aprobados por la
Iglesia».
Estas son las palabras del Santo Padre. Les estaba diciendo: «A través de esta
Congregación os he dado directivas; seguidlas».
--¿Cuál es el contenido de estas directivas?
--Cardenal Arinze: El 1 de diciembre de 2005, nuestra Congregación, al concluir
numerosos coloquios durante un período de al menos dos años o más, escribió a
los responsables del Camino Neocatecumenal una carta de dos páginas. Ofrezco
simplemente el sumario: «En la celebración de la santa misa, el Camino
Neocatecumenal aceptará y seguirá los libros litúrgicos aprobados por la Iglesia
sin omitir ni añadir nada».
Este es el principio básico. Seguir los libros aprobados, no añadir ni quitar.
Todo lo demás es un detalle y se presentan seis puntos más precisos para
responder a algunas peticiones del Camino Neocatecumenal sobre materias
relativas a la celebración eucarística.
En primer lugar, sobre la celebración del sábado por la noche: el domingo es el
día del Señor. El Santo Padre decide que las comunidades del Camino
Neocatecumenal, al menos un domingo al mes, tienen que participar en la santa
misa de la comunidad parroquial. Para las otras tres semanas, el Camino
Neocatecumenal, en cada diócesis, debe entablar un diálogo con el obispo
diocesano.
Por lo que se refiere a la homilía, pronunciada siempre por el sacerdote o el
diácono, se puede hacer una intervención ocasional breve y que no tenga la
apariencia de homilía. También esto se puede aceptar.
Sobre el saludo de la paz, se concede el que el Camino Neocatecumenal pueda
aprovechar el indulto ya concedido, es decir, que tenga lugar el intercambio de
la paz antes del ofertorio, hasta nueva disposición.
En cuanto a la manera de recibir la santa Comunión, se da al Camino
Neocatecumenal un período de transición, que no dure más de dos años, para pasar
de la manera generalizada entre sus comunidades de recibir la Comunión --por
ejemplo, sentados, utilizando una mesa adornada colocada en el centro de la
Iglesia, en lugar del altar dedicado-- a la manera normal para toda la Iglesia
de recibir la santa Comunión. Esto significa que el Camino Neocatecumenal tiene
que caminar hacia la manera prevista por los libros litúrgicos para la
distribución del Cuerpo y de la Sangre de Cristo.
Por último, el Camino Neocatecumenal tiene que utilizar también las demás
oraciones eucarísticas contenidas en el misal y no sólo la segunda oración
eucarística.
La síntesis de todo esto es que el Camino, en la celebración de la santa misa,
seguirá los libros litúrgicos aprobados, teniendo en cuenta las especificaciones
que acabo de expresar. Esto es lo que dice la carta.
--¿Cómo ha surgido esta carta?
--Cardenal Arinze: Ha surgido de los resultados del examen de esta Congregación
sobre la manera en que el Camino Neocatecumenal celebra la santa misa desde hace
muchos años, pues tras la aprobación de sus estatutos para un período de cinco
años por parte del Consejo Pontificio para los Laicos, el resto de los
dicasterios vaticanos tenían que hacer las aprobaciones de su competencia. La
competencia de nuestra Congregación es la liturgia.
Para hacer este examen creamos una comisión mixta entre personas nombradas por
el Camino Neocatecumenal y personas nombradas por nuestra Congregación. En las
discusiones, han surgido muchas prácticas que ellos realizan durante la misa.
Han sido examinadas y se vio que muchas de ellas no se realizaban según los
libros aprobados.
Este es el «background». Todo ha sido examinado en muchas sesiones por la
comisión mixta por un período de dos años o más. Y tuvo lugar también una
discusión entre siete cardenales de la Curia romana por voluntad del Santo
Padre, quienes examinaron todo. Por tanto, esta carta constituye la conclusión
de todo este proceso.