Argüello vuelve a casa por Cuaresma
Hacia casi dos décadas que León no recibía la visita de uno de sus paisanos contemporáneos más ilustres, pero el pasado domingo el Espíritu llevó nuevamente a Kiko Argüello a su tierra natal.
Allí se bautizó y vivió dos años antes de irse a Madrid con su familia, donde estudió Bellas Artes y ganó un concurso nacional de pintura.
Esta vez el motivo no era otro que el de congregar a una muchedumbre de la mitad noroeste de España, país donde nació el Camino Neocatecumenal, uno de los estandartes de la Iglesia Católica en lo referente a la nueva evangelización.
Unos 5.000 hermanos de las regiones de Extremadura, Galicia, Asturias, Cantabria y de Castilla y León (León, Salamanca, Zamora, Valladolid, Palencia y Burgos) se reunieron en el palacio de los deportes de León para recibir el testigo de una misión.
Presidían la asamblea el Obispo de León, el de Oviedo y el de Palencia, que acudieron para acompañar a sus feligreses en tan histórico y emotivo encuentro; Además del equipo itinerante de la zona, formado por Jesús Serrat y Mariví estaban los equipos de responsables de toda España, y el equipo iniciador y responsable del Camino a nivel mundial, formado por Kiko Argüello, Carmen Hernández, y el presbítero italiano Mario Pezzi.
Después de la presentación de las diócesis asistentes, Kiko tomó la palabra para explicar el motivo del encuentro, dar algunas noticias y predicar un profundo kerigma, como lo lleva haciendo desde hace cuarenta años por todo el mundo con su Biblia y su guitarra.
Palomeras Altas, el barrio marginal de Madrid donde nació esta realidad que se fraguó en el nacimiento de la primera comunidad neocatecumenal del mundo en la parroquia de San Frontis de Zamora (España) ahora hace 40 años y dos días, hoy es para Kiko toda la tierra. Mientras con veinte años, y una vida de éxito y futuro por delante, iba de chabola en chabola interpelado por los gitanos que le pedían que hablara de Dios, hoy, a punto de cumplir los setenta, camina de nación en nación predicando el amor y la misericordia, esperando la única recompensa de la vida eterna.
Con su dinámica itinerante, y junto con Carmen Hernández, iniciaron lo que hoy se ha convertido en un Neocatecumenado, aprobado por la Santa Sede en 2002 y querido y apoyado por todos los Papas que han discernido en este carisma un don para la Iglesia en el tercer milenio.
Después de 4 décadas, número característico en la Escritura como indicó Kiko, pues 40 días estuvo Moisés en el Sinaí, 40 años caminó en el desierto Israel antes de llegar a la tierra prometida, 40 días estuvo Cristo ayunando en el desierto… han pasado también estos años de vida oculta del Camino, trabajando en las parroquias y haciendo crecer un árbol del que hoy se empiezan a ver algunos frutos.
Las diócesis de Roma y Madrid, que fueron las primeras en acoger esta iniciación cristiana y desde donde se extendió por todo el mundo, cuentan con más de un millar de comunidades (unas 700 en Roma y 400 en Madrid) que congregan a un pueblo de casi cuarenta mil catecúmenos.
En la actualidad, esta obra que el Espíritu Santo ha promovido fehacientemente, no sin sufrimiento y persecución como el propio Argüello comentaba, está presente en 105 naciones, 5.000 mil parroquias de mil diócesis, y con 20.000 comunidades de 20, 30 o 40 personas, de las cuales 5.000 están en Italia y 4.000 en España.
El Camino busca abrir en las parroquias un proceso de re-descubrimiento de la fe, que llame, por los signos del amor y la unidad a los alejados y los catapulte hacia la evangelización. Con este método se han conseguido formar familias numerosas, atraer a los jóvenes, promover las vocaciones y fomentar la misión hacia el mundo secularizado.
Prueba de ello son los 100.000 jóvenes provenientes de las comunidades de todo el mundo que fueron a Colonia para las Jornadas Mundiales de la Juventud de 2005 con Benedicto XVI, o los 200.000 que acudieron a Valencia en 2006 con motivo del Encuentro Mundial de las Familias con el Papa.
De estas comunidades han surgido 4.000 chicas que han entrado en monasterios de clausura o de vida activa, y también son significativos los 67 Seminarios misioneros “Redemptoris Mater” que se han erigido desde 1989 por iniciativa de los Obispos diocesanos y respaldados por el los iniciadores del Camino, de donde han salido ordenados 1.200 presbíteros, y donde se preparan en la actualidad 1.500 seminaristas. Solo el de Roma ha ordenado a 250 presbíteros, 130 de los cuales están en misión.
Por último, uno de los frutos más novedosos y fecundos ha sido el de las familias en misión, que son enviadas a los lugares donde son requeridas para hacer presente a Cristo y a la Iglesia. Kazajstán, Finlandia, Australia, China, Holanda, Madagascar, Angola o Haití son algunas de las decenas de naciones que han recibido familias enteras que viven la fe en comunidad y llevan en la parroquia, con un presbítero misionero al frente, la pastoral evangelizadora y sacramental. En el mundo son 700 las familias que realizan esta tarea, desde el primer envío realizado a finales de los años 80. Las últimas 200 fueron enviadas por el propio Benedicto XVI en enero de 2006 en el Vaticano, en un encuentro al que asistieron además numerosos Obispos, seminaristas e itinerantes.
Pero todo esto, en palabras de Kiko Argüello, no ha sido más que una preparación para la verdadera misión. Este tiempo ha sido como el de Cristo en la vida oculta de la Familia de Nazaret, mientras, bajo la tutela de San José y la Virgen, se preparaba para su misión redentora. Ahora el Camino Neocatecumenal va a experimentar un cambio sustancial. Aparece la misión ‘ad gentes’: ‘Cristo ha estado 30 años obedeciendo a la Familia de Nazaret, la Santa Virgen María, aquí tenemos un icono… se apareció con su Hijo, del Cielo, y dijo ‘hay que hacer comunidades cristianas como la Sagrada Familia de Nazaret, que vivan en humildad, sencillez y alabanza, donde el otro es Cristo’. Entonces hemos visto en estas tres fases, humildad, sencillez y alabanza las tres fases fundamentales de la iniciación cristiana. Lo primero que tiene que descubrir el hombre es que es un pecador, humildad, lo segundo es la intimidad con Cristo, la sencillez, en la oración y en la unificación con Él, y la tercera fase es la alabanza, la acción de gracias en la que vive todo cristiano, descubriendo que todo hombre, en él, está Cristo, que el otro es Cristo. Este es el proceso de iniciación cristiana que estamos haciendo’
Iniciada con el beneplácito de la Santa Sede en 2006 este tipo de misión tiene una característica particular: ‘es una nueva forma de parroquia, no son parroquias exactamente, son misiones, no tienen templo, son exactamente como la Iglesia primitiva, como ha dicho el Papa que eran Aquila y Priscila, un matrimonio en misión acompañando a San Pablo (…) Pensad que durante tres siglos nuestra Iglesia no tiene templos, no tenía tantas Iglesias y los hermanos viven su fe en una comunidad cristiana. Dice San Pablo: ‘amad a todos, pero fundamentalmente a los hermanos en la fe’, porque Cristo ha dicho: ‘amaos, este es el mandamiento mío, que os améis’. Para que vean el amor en esa pequeña comunidad no podían ser muy grandes las comunidades, las casas no serían tan grandes, apenas 20, 25, 30, máximo 40 hermanos, pero vivían su fe en una comunidad cristiana’
Actualmente se ha iniciado esta experiencia en las ciudades de Chemitz en Alemania, de Ámsterdam en Holanda, y en Aviñon, Toulón y Marsella en Francia, con una decena de familias y siete presbíteros, que formarán pequeñas comunidades en las casas, en una auténtica ‘implantatio ecclesiae’ que llamará a los más alejados, principalmente los vecinos, a la fe.
Hay 3.000 familias levantadas que se han ofrecido en el último año a participar en este tipo de misión, allí donde sea necesario y la Iglesia o los Obispos lo requieran.
’Está pasando la cristiandad; se están acabando los templos… pensad en Alemania que se venden, se calcula que se van a vender 1.500 Iglesias, para discotecas, para oficinas… ya está lleno todo el pedido de Iglesias. En Copenhague han vendido este año 17 Iglesias protestantes, 5 para prostíbulos, han sido compradas para hacer una casa de prostitutas, totalmente incoherente, para que entendamos lo que está pasando en toda Europa. En la ciudad de Chemitz, donde mandamos nosotros dos comunidades ad gentes, había cerca de 25 parroquias católicas… después de 30 años de comunismo hoy es una ciudad que tiene el 90% de gente no bautizada, han destruido la fe… en Francia el 50% ya no son bautizados, en España el 35%...’
Kiko Argüello, sin embargo, no es profeta en su tierra. León solo acoge el Camino Neocatecumenal en dos parroquias desde hace muchos años: ‘Cuando vine aquí a León hace 18 años estuve hablando con los curas; ninguno pidió el Camino, y cuantos más milagros cuentas peor. Pero no culpo a los curas, es el Señor el que abre el Camino como quiere y cuando quiere, y nosotros seguimos, como decía Jesús, las huellas que va dejando... ‘
A pesar de que muchos, de dentro y de fuera, hayan lanzado calumnias e injurias, vilipendiando y criticando su tarea (un cura pasionista italiano, autor de numerosos escritos contra el Camino en la década de los noventa en su desenfrenada animadversión lo calificó como un anticristo que quería destruir la Iglesia y al Papa) Argüello se resiste a claudicar o, al menos, bajar el ritmo, y es que el celo por el Evangelio lo devora… Con un ritmo infatigable, y junto a su equipo del que no se separa a pesar de las dificultades humanas, va donde haga falta. El año pasado Chile, Colombia, Méjico, Nicaragua, Paraguay, Santo Domingo, Panamá, Holanda, Alemania, Francia, Nápoles, Cagliari, Perugia, Roma, Murcia, Valencia, Getafe o Sevilla recibieron la visita de los responsables del Camino, invitados por los Obispos, itinerantes, o las Universidades.
¿El secreto?: ‘Dios me ha elegido a mí, como te ha elegido a tí, para una misión en su Iglesia’ De nosotros depende aceptar esta misión encomendada.
Antonio Luis Crespo