Kiko
Argüello:«Se
busca cambiar la sociedad con el ataque a la familia»
Entrevista en el marco de la celebración «Por la familia cristiana»
en Madrid
(José R. Navarro
Pareja - LA RAZÓN ) - Kiko Argüello
–iniciador del Camino Neocatecumenal junto a Carmen Hernández y el padre
Mario Pezzi– es uno de los promotores del encuentro de las familias del
próximo día 30. Precisamente ayer se desplazó a Madrid para participar en
una de las reuniones preparatorias y pudo explicar a LA RAZÓN la importancia
de esta iniciativa.– ¿Cómo nace la
idea de celebrar este encuentro?
– Surge después de haber visto cómo en Italia
habíamos promovido el «Family Day» («Día de la Familia»), un encuentro a
favor de la familia y en contra del intento del Gobierno italiano de
legalizar las parejas de hecho y las uniones homosexuales. Pensamos en cómo
ayudar a la Iglesia y hablamos entonces con el cardenal Ruini, que nos
mostró su preocupación por esta Ley. Le dijimos que no temiera, que nosotros
íbamos a sacar a 600.000 hermanos a la calle. Al final sacamos a un millón y
medio de padres con todos sus niños. Después de ver aquí en España el
divorcio «exprés», con 90.000 matrimonios fulminados, pensamos en por qué no
hacer algo en apoyo de la familia.
Hemos consultado con las distintas realidades eclesiales y nos hemos
sorprendido al comprobar que todas tenían esta misma inquietud. Es la
primera vez que todos nos hemos puesto de acuerdo: Acción Católica,
Adoración Nocturna, Cursillos de Cristiandad, Comunión y Liberación,
Schöensttat, focolares, todos estaban de acuerdo. Es una acción del Espíritu
Santo. Se lo hemos presentado al cardenal Rouco y nos ha dicho que adelante;
que lo asume la diócesis. Aunque quedaban pocos días, vamos adelante. Hemos
hablado con muchos obispos como Sistach, Cañizares, Blázquez, y nos han
apoyado plenamente.
–En la carta de convocatoria, el cardenal
Rouco afirma que la familia está amenazada. ¿Cuáles considera que son estas
amenazas?
– Lo que todo el mundo ve: que en España es
terrible lo del matrimonio homosexual; el divorcio «exprés», que ha hecho
que aumente en un 95 por ciento las rupturas de matrimonios; parece que la
familia cristiana es algo del pasado, pero hay muchos cristianos en España
que creen en el valor de la familia. Ésta da a los hijos identidad, porque
son hijos del amor; después da una moral y una fe, y por último da un
destino universal y eterno, una vida eterna. Por eso, en toda Europa se
quiere destruir a la familia. Eso es lo que busca la ideología de género.
–Eso es, precisamente, lo que han denunciado
los obispos con la asignatura de EpC...
– Exacto: no es ir contra nadie ni hacer
política, pero los cristianos necesitan un apoyo, ver miles de familias
enteras, contentas, que se vea que las familias son una alegría inmensa, el
paradigma del amor de
Dios a la humanidad.
– ¿Qué aporta, entonces, la familia a la
sociedad de hoy?
– El hombre ha sido creado para amar. En Suecia,
por ejemplo, hace una semana, el Gobierno mostraba su preocupación porque de
cada seis suecos, cuatro viven solos. Esto es terrible, porque provoca
elevados índices de alcoholismo, de suicidios. Dios no quiere que el hombre
crea que la vida es un horror, sino que es para amar y entregarse al otro.
Hay mucha gente infeliz, aunque tenga mucho dinero, porque no la ama nadie.
– ¿Y por qué cree que las familias cristianas
tienen más estabilidad que el resto? Según las estadísticas, se producen
menos rupturas en ellas. ..
– Tienen la gracia del Espíritu Santo que nos
ayuda a donarnos al otro. El amor es la felicidad. Él nos ha dado su
espíritu para que nos amemos como Él nos amó.
– ¿Usted cree que la defensa de familia
cristiana es uno de los grandes retos de la sociedad?
– Es el gran reto de la sociedad, porque en
Europa hay un ataque tremendo contra la familia para cambiar radicalmente la
sociedad. Por eso es importante que la ayudemos.
– ¿Y cómo hacerlo?
–Muchos españoles han visto la belleza, la
bondad que reina en la familia. Que vengan entonces a apoyar a la familia.
Creo que vendrán cerca de tres millones de personas, porque se trata de algo
importantísimo. Este encuentro puede ser una campanada para toda Europa.