Kiko Argüello,
tras el encuentro Por la familia cristiana:
«El
Papa sufre mucho por la situación de la familia»
Kiko
Argüello, iniciador del Camino Neocatecumenal, fue uno de los impulsores
del encuentro Por la familia cristiana. Apenas once días
después del acontecimiento eclesial, responde a Alfa y Omega
sobre las repercusiones de esta celebración y sobre las dudas y las
esperanzas que recaen ahora sobre la institución familiar
Diez días después del encuentro
Por la familia cristiana, ¿se esperaba una repercusión tan grande?
Pensamos que en España hay muchas familias acobardadas por la situación
de tantos divorcios y separaciones: ven que muchos a su alrededor se
divorcian y se separan, y se quedan como apocadas. Esto no puede ser.
Hay que apoyar a la familia en esta situación que se ha ido creando poco
a poco, sobre todo después de la ley del divorcio exprés, que va creando
un ambiente con una influencia muy grande. Con el encuentro del día 30
las familias se han sentido apoyadas, han respirado un poco, porque
habíamos llegado a un punto en el que parecía que la Iglesia estaba casi
desapareciendo.
Se ha perdido ya el miedo al ambiente, y a significarse como
católico...
El encuentro ha sido una ayuda para todos. Ha habido familias que han
ido por las parroquias previamente al encuentro para dar su testimonio.
Un matrimonio con sus siete hijos habló en una parroquia y toda la
iglesia les aplaudió. Es necesario dar testimonio de la familia
cristiana. No podíamos continuar así. Hicimos una llamada y la gente
respondió. Ha sido maravilloso.
¿Hasta qué punto ha sido importante el apoyo del Papa en este
encuentro, y sus palabras a los participantes?
Ha sido importantísimo. El Papa está muy preocupado y sufre mucho por lo
que está pasando con la familia, con todo eso de la ideología de género,
por ejemplo, que es terrorífico y está desarticulando la familia. La
ideología de género ataca abiertamente al matrimonio, que es unión
esponsal de hombre y mujer. Este encuentro ha sido estupendo. La
situación en Europa es muy difícil. Por eso hay que apoyar a la Iglesia,
hay que apoyar a la familia. La acción más grave que realiza el demonio
en nuestra época es la que va dirigida contra la familia.
Y ahora, después de este encuentro, ¿qué han de hacer las
familias cristianas?
Hemos de convencernos de que, si no tenemos vida espiritual, si no
hacemos ejercicio espiritual, si no nos formamos, el ambiente,
la catequesis constante que recibimos de la televisión, de los
medios de comunicación, hace que nuestra fe se vaya debilitando, hace
que una familia normal, un matrimonio católico, que lleva mucho tiempo
sin rezar, etc., acabe separándose. Hace falta en las parroquias un
camino de formación, un itinerario de iniciación cristiana
post-bautismal, donde los adultos puedan redescubrir la riqueza de su
Bautismo. La familia -lo dijo Julián Carrón en el encuentro- tiene que
ser sostenida por la comunidad cristiana. Juan Pablo II, en el VI
Simposio del Consejo de las Conferencias Episcopales de Europa, de 1985,
dijo que, como respuesta a la secularización y a sus efectos sobre la
familia, había que volver al primer modelo apostólico. ¿Y cuál es? Los
cristianos primitivos vivían su fe en una comunidad cristiana concreta,
se querían, se ayudaban unos a otros. Hay que volver a eso. Dentro de
muy poco no se entenderá un cristiano solo. La cristiandad ha pasado.
Antes el ambiente era cristiano y te protegía. Eso se acabó. No puede
haber un cristiano que esté solo, un sacerdote que esté solo: tiene que
tener su comunidad concreta. Por ejemplo, si en una comunidad hay un
matrimonio en crisis, toda la comunidad reza por ellos, les ayuda. El
cristianismo es Amaos. Pero no se trata de un amor en general,
sino a personas concretas. Y es un amor nuevo, que va más allá de la
muerte, porque los cristianos tenemos vida eterna -hoy nadie
habla de la vida eterna, es algo inaudito-. Si no tienes vida eterna,
cualquier conflicto te ahoga en tu matrimonio. Hay que evangelizar, hay
que anunciar la fe.
En concreto, ¿qué aporta una familia cristiana a la sociedad en
España hoy?
Aporta los hijos, la educación, el futuro. Juan Pablo II dijo que el
futuro de la humanidad pasa a través de la familia cristiana. El futuro
son los hijos, y la familia cristiana les da una identidad. Son fruto
del amor de los padres, que saben que sus hijos vienen de Dios, son
queridos por Dios, son hijos de Dios. La familia cristiana da a los
hijos la fe y la moral, pero sobre todo les da un destino: la vida
eterna. Cuando se separan sus padres, los niños quedan horrorizados y
heridos. En Inglaterra, algunos psicólogos han hablado de la tara
afectiva indeleble que queda en los niños cuyos padres se separan. Los
Estados no protegen a los más débiles. Lo que está sucediendo ahora en
España, con la enorme cantidad de separaciones, con la destrucción de
tantas familias, deja a los chicos con unas heridas muy profundas. En
Suecia, donde esta situación ya ha llegado muy lejos, los gobernantes
están preocupados porque todo el mundo vive solo, hay un porcentaje muy
grande de singles. Y el nivel de suicidios entre esas personas
que están solas es altísimo, así como el nivel de alcoholismo. Está
cambiando totalmente la sociedad, y esto es consecuencia de la
destrucción de la familia en toda Europa.
Este encuentro ha sido interpretado como un acto político. ¿Qué
le parece esto?
Nosotros hemos querido apoyar a la familia. Las elecciones
están cerca, pero la fecha se eligió por ser la fiesta de la Sagrada
Familia. Por eso hemos hecho el encuentro. Que lo interpreten como
quieran. Nosotros sólo queremos apoyar a la familia en toda Europa.
Juan Luis
Vázquez Díaz-Mayordomo