EXTRAÍDO DE LA CONVIVENCIA DE KIKO Y CARMEN CON 253 OBISPOS DE AMÉRICA. NUEVA YORK. ABRIL DE 1997
Para comprender lo que es el Camino Neocatecumenal, ya habéis entendido algo, habéis entendido que Dios me ha elegido a mí, y ha elegido a Carmen y a otras personas para hacer una obra que va a poner en vuestras manos. Es algo para vosotros no es una cosa nuestra. Es una obra, como el Papa ha dicho, para ponerla en función de los obispos.En respuesta a la encuesta de ayer nosotros nos damos cuenta que es urgente pasar una pastoral de Evangelización. Un sociólogo jesuita muy importante hace unos años, tuvo un encuentro con todo el clero de Roma y les hizo este gráfico. Decía: "Es urgente pasar una pastoral sacramental o de conservación, a una pastoral de evangelización". Entendiendo la palabra "pastoral", que viene de pastor -¿quién es el Pastor? Cristo es el buen pastor- como el tratar de llevar la gente a Cristo, conducirles a Cristo. El obispo como representarte en la diócesis tiene que llevar la gente a Cristo.
Entonces, ¿qué es una pastoral de sacramentalización? Si yo hago aquí un gráfico de una parroquia con las calles, esta plaza, etc. Esta es una parroquia supongamos que tiene 40.000 habitantes. La estadística europea dice que en estos momentos solamente siguen participando a la Misa del domingo el10%. No sé en vuestras diócesis cuánto es, ¿el 20%, el 30%, el 40%, más bajo? Vamos a suponer un 15%. Si esto que dibujo aquí es el 100% (todo el gráfico) y esto es el 15% (un círculo alrededor de la parroquia), aquí hay un sector que todavía continúa viniendo a la iglesia. Pero claro, si la parroquia es muy grande, si son 100.000 ¡figúrate! Si solamente viene el 10%, 90 están fuera. Pero aunque venga un uno por cien, si la parroquia es muy grande pues el cura pobrecito está solo y se pasa toda la vida haciendo funerales, y luego bautizar, y luego las Misas.¿En qué consiste la pastoral sacramental? Hemos dicho que pastoral es llevar la gente a Cristo, hay que llevarles a Cristo. ¿Dónde está Cristo? Dice la Iglesia que Cristo está presente en los Sacramentos y en la Jerarquía. Si Cristo está presente en los Sacramentos quiere decir que está presente en la Eucaristía, en la Misa, en el Bautismo, en el Matrimonio; está presente en la Confesión; está presente en la Jerarquía, en el Papa, en el Obispo, en el Cura; está presente en los que sufren, en los pobres; está en el Cielo, etc.
La pastoral será entonces organizar todo aquello que lleva la gente a encontrarse con Cristo, aquí. Un sacerdote que tenga que llevar esta pastoral tendrá que encargarse, si Cristo está presente en la Eucaristía, de formar un grupo de adoración nocturna, adoración de la Santa Eucaristía, amor a la Eucaristía. Si Cristo está presente en la Misa, tiene que decir misas los domingos, todos los días. Cristo está presente en el Bautismo, habrá que preparar a la gente para recibir el Bautismo. Está presente en el matrimonio, el cura tendrá que encargarse de organizar cómo preparar el Sacramento del matrimonio. En la confesión: cómo hacer que la gente se confiese. Si Cristo está presente en el Papa, tienen que escuchar la voz del Papa. En el Obispo, etc. En los pobres: Caritas. En el cielo: apostolado de la oración. ¡Todo lo que quieras! Cristo presente en los que sufren: visita a los enfermos, grupos de San Vicente de Paul. Presente en la familia: grupo familiar cristiano. Aquí se puede inventar todo lo que quieras. El cura, si quiere trabajar, puede trabajar cuanto quiera. Solamente que esta pastoral no es misionera. ¿Por qué? Porque un señor que esté aquí (fuera del círculo), aquí hay un señor que se fue de la Iglesia. Primero se hizo comunista o no sé qué, participó en las guerrillas y tal, y además odia a los curas y ha perdido completamente la fe, es ateo. ¿Cuál es el problema de esta pastoral? Que para creer que Cristo está en la Eucaristía se necesita fe. Para creer que Cristo está en la Misa se necesita la fe. Para creer que Cristo está en el Papa, la fe. Para creer que Cristo está en el cura, más fe; o en el Obispo, más fe todavía. Para creer que está en los que sufren, más fe todavía, porque mucha gente dice que Dios no existe viendo a los que sufren.El problema ¿cuál es? Que este señor ya no tiene fe. Por lo tanto todo lo que hace este cura por este grupo (dentro del círculo) a este señor ya no le importa nada. Ni entra en la iglesia, ni bautiza a sus hijos. Ya en Europa más del 30% está sin bautizar, también en España. Ya tenemos a una sociedad al lado nuestro de gente sin bautizar. Entonces estas presencias: la presencia de Jesucristo en la Misa, en los Sacramentos, en la Confesión, en el Cura, no sirven para uno que no tiene fe. Ni tampoco el templo. En Holanda están vendiendo las iglesias, ahora han vendido tres; hacen de ellas almacenes. Mucha gente secularizada entra en las iglesias como quien entra en un museo, no las ha visto nunca. No es vuestro caso, quizá. Estamos hablando a obispos de América, pero tenéis que daros un paseíto por Europa. También aquí pasará, y en algunas partes ya está pasando.
Entonces, si estas presencias no sirven para uno que no tiene fe, que hasta le molesta que el cura vaya vestido de cura, el que no tiene fe nunca entrará a rezar al sagrario, por ejemplo, porque no cree que en aquella caja esté Dios. ¿Cómo va a rezar?, no tiene fe. Estas presencias no sirven.Habría que encontrar una presencia de Cristo que no necesite que este hombre tenga fe para llamarle a la fe. Pregunta: ¿existe una presencia de Cristo que llame a los hombres a la fe? Sí que existe. ¿Cuál? Lo dice Jesús en el Evangelio. "Amaos como Yo os he amado". ¿Cómo nos ha amado Cristo? Así nos ha amado, en la cruz. Cristo nos ha amado así. "Amaos como Yo os he amado, en este amor conocerán - conocerá este señor a quien nadie le ha hablado de Cristo - que sois mis discípulos". "Amaos como Yo os he amado". Ahora yo pregunto: ¿conocéis a alguien que me ame así? El Concilio ha dicho que la Iglesia es un sacramento, signo visible, universal de salvación. Ahora yo pregunto: ¿conocéis a mucha gente que ame así? Primera pregunta: ¿qué es amar así? "Amaos como Yo os he amado". Cristo nos amó cuando éramos sus enemigos, o sea, que le estábamos matando y él estaba - sin que nosotros lo supiéramos - ofreciendo al Padre el sufrimiento que le estábamos dando por nuestros pecados. Ganando para nosotros, por sus méritos, divinos, el perdón del Padre. Y no solamente perdonarnos por su sufrimiento y por su muerte, sino enviarnos desde el cielo su misma vida, su Espíritu Santo. ¿Qué quiere decir esto? Pues pongo un ejemplo, porque a lo mejor sí se entiende.
Cuando mataron al primer mártir, que se llama San Esteban, hay un grupo de fanáticos integristas, como los del Islam de ahora, que están decididos a perseguir y a matar a los cristianos. Un tal Saulo, es el jefe de este grupo. Esteban es discípulo de este Jesús que ha dicho "amaos como Yo os he amado"; y puesto de rodillas mientras le lapidaban con piedras que rompen los huesos, ofreció su sangre por ellos, dijo a Dios que no le imputase el pecado de matarlo. Ofreció por ellos su sangre. Va a Dios la sangre de Esteban por su asesino, está intercediendo por él, y Dios ha aceptado su sangre y no le puede castigar. ¿Cómo sabemos nosotros que Dios escuchó a Esteban? Muy sencillo, la sangre de Esteban que ofreció por sus asesinos, sabemos que el Padre la aceptó porque ganó para sus asesinos una gracia especial: a San Pablo que era el jefe, Cristo se le apareció en Damasco.Si tú me pegas porque me detestas, me haces daño con un palo, me has hecho un daño terrible, ¿yo no puedo ofrecer ese dolor por ti? Sí. Imagínate que eres un cura que odias el Camino, estás lleno de odio, piensas que yo soy un tipo que aliena a los pobres y que hay que quitarme de en medio, y me arreas un bastonazo y me pegas, imagínate que yo no me puedo defender y no me defiendo, ofrezco ese dolor - que me has hecho un daño terrible - para que Dios te dé una gracia especial. Si en vez de darme con un palo me cortas un brazo o me golpeas, ese dolor que yo ofrezco tiene valor, Dios tiene que escucharlo. Esto es para entender el martirio. Ya sé que lo entendéis todos muy bien. Quiere decir que Dios tiene que darle unas gracias especiales porque yo he ofrecido por él mi sufrimiento, le he querido, le ha amado así, sin juzgarle. Me he ofrecido con Cristo.
Para que entendáis esto hago un inciso. España ha dado cursillos de Cristiandad, el Opus Dei, el Camino Neocatecumenal y todo lo que quieras ¿sabéis por qué?, porque ha habitado una guerra civil española donde han matado a más de 6.000 curas, torturado, mártires: no ha habido una sola apostasía. Las raíces del Camino Neocatecumenal están bañadas en sangre de muchos mártires en España. También en México; por eso en México están los legionarios de Cristo, está lleno de vocaciones, etc., ¡cuánto han sufrido los cristianos en México!Entonces, "Amaos como Yo os he amado", quiere decir en la dimensión de la cruz. ¿Y por qué este amor es un signo que crea un punto interrogativo para este señor? Pues porque la Iglesia anuncia una sola cosa: Cristo ha resucitado. Anuncia la vida eterna en nosotros. Cristo ha dado la vida por mí. El Padre me da la vida de Cristo vencedor de la muerte. Cristo ha vencido la muerte, no muere más. Yo no muero más. Él me da la victoria sobre la muerte. "¡Niké, niké!" dice la Iglesia ortodoxa; lo pone sobre el pan del Cuerpo del Señor. "¡Victoria, victoria!". O sea que dentro de mí corazón está la vida eterna.
Dime una cosa, ¿amar a un pobre?, tú le das la casa y yo la Vida Eterna, ¡a ver quién le ama más! Ese es un punto también muy importante. La Vida Eterna, ¿y de qué sirve tener dentro Vida Eterna? Tener dentro Vida Eterna significa que puedes amar más allá de la muerte, así, "como Yo os he amado". Si yo tengo Vida Eterna... eterno, es lo que contrario a muerte, quiero decir que yo no muero nunca. Por eso, si un matrimonio está bautizado y es cristiano adulto, cristiano, es indisoluble, ¡es indisoluble! Porque aunque el marido crucifique a la mujer, la mujer ya sabe que ella - que es Cristo - tiene la misión de llevar los pecados del marido, dejarse crucificar, subir a la cruz y ofrecer por el marido sus borracheras.Hoy en el mundo anticristiano sabéis que no nos dejan amar así, no nos dejan amar así en Europa. Dicen que esto es aberrante. Que esa mujer que tiene un marido borracho, se debe separar, que lo debe denunciar, que esto es una monstruosidad. En todo el mundo europeo, han quitado las cruces de todas partes. Esta es la antropología que se está sembrando en todos los medios de comunicación a la gente: que hay que separarse, no hay que soportar ninguna injusticia, ni la más pequeña; hay que levantar el puño. ¡Qué es eso de llevar los pecados de los demás! Eso, ¿quién lo ha dicho? Un tal Jesucristo. ¿Y quién es Jesucristo?
Cuando un grupo de hermanos fue a Rusia - cuando era comunista - me dijo el cura que iba con ellos: "Kiko, ¡me he quedado horrorizado! Fíjate que nos llevaron a un museo y había allí un crucifijo - sabéis que llevan guía- y dijo el guía mostrando el crucifijo: 'Ahí tenéis al anti-hombre. ¡Mirad! Tiene las manos clavadas y los pies para no hacer nada por los pobres'". Y este cura le dijo a este señor: "Mire usted, enséñenos el arte, pero por favor, no haga comentarios de este tipo". "Amaos como Yo os he amado". ¿Cómo sé yo que tengo Vida Eterna? Porque puedo amar más allá de la muerte. ¿Y cómo sé llama amar más allá de la muerte?, amar al enemigo. Entonces, ahora se entiende a Jesucristo cuando dice en el Sermón de la Montaña: "Amad a vuestros enemigos". Esto es consecuencia del Bautismo, consecuencia de haber sepultado bajo el agua el hombre viejo, y de haber resucitado con Cristo a una vida nueva: la vida de un hijo de Dios que participa de la naturaleza divina. ¿Y qué es lo que te da el Bautismo? Vida Eterna. Cuando vosotros fuisteis bautizados os preguntó el cura: "¿Qué pides a la Iglesia de Dios?", "la fe". "¿Y qué te da la fe?, "la Vida Eterna". Pero no sólo Vida Eterna para mañana, sino Vida Eterna ahora. Lo que dice San Juan: "el que odia a un hermano es un asesino y ningún asesino tiene vida eterna". ¿Qué significa odiar a un hermano? Pues que si este hermano me está calumniando, me está quitando la fe, yo me tengo que defender porque me está matando. ¿Y cómo me defiendo? Odiándolo, detestándolo; lo cual demuestra que no tengo Vida Eterna. Claro, el que tiene sólo su vida la tiene que defender; éste es el primer signo.Entonces si los cristianos nos amamos en esta dimensión mostramos al mundo la victoria sobre la muerte. Y para amarnos en esa dimensión tenemos que poner resistencia al mal. Dice Jesucristo: "No os resistáis al mal". ¿Cómo? ¡Eso es genérico! Dice Cristo: yo os lo explico y muy concretito. Mira. El primer mal más grande que te pueden hacer es que atenten contra tu honor, que te quiten el honor; que digan que tu familia es una familia de ladrones, que habéis robado. Y dice el Evangelio: "Si alguno te abofetea en la mejilla derecha preséntale la izquierda". ¿Y sabéis qué es eso de la derecha y la izquierda? Pues ya lo sabéis, si yo doy un puñetazo a uno, se lo doy en la mejilla izquierda (esto lo explica muy bien Joaquín Jeremías). Para golpearlo en la mejilla derecha no le puedo dar así (con la palma de la mano), sino que se lo tengo que dar así (con el dorso de la mano). Este gesto desde toda la Edad Media y entre los semitas, es un gesto de desprecio. En tiempo de los duelos, para desafiar a un hombre a muerte se cogía un guante y se hacía así: ¡zas!, en la mejilla derecha, que significa desprecio; y tenían que matarse. Duelo a muerte.
Jesucristo dice: habéis oído que el honor se defiende con la sangre, con la vida, como los gitanos. Pasas al lado de un gitano y si lo escupes, te raja, te mete un cuchillo. Habéis visto en Sicilia cómo la gente se mata por el honor. El machismo, las pistolas y todo ese lío, que el honor lo defienden con sangre. Pues no así vosotros, dice Jesucristo. Si a vosotros alguno os quita el honor, si alguien os desprecia, poned la otra mejilla. Este es el primer mal, el más doloroso, el más grande, el que compete al honor.Otra clase de mal: por ejemplo que te hagan causa para quitarte tu casa; que digan que en la herencia les has robado y te denuncien. Que cojan la ley y con la ley digan que eres un ladrón. Y es mentira. ¡Eso duele!, es un mal concreto. Dice Jesucristo: Si alguno te hace causa para quitarte la casa no vayas a juicio, dale la casa; y no solamente la casa, también el campo. "¿Cómo?, ¡está Usted revolucionando el mundo! ¿Y las huelgas que hacemos por la justicia? ¡Ah! Entonces no hay justicia, ¿pero que está usted diciendo?, ¡está loco! Kiko, has perdido el juicio, lárgate de aquí. "Si alguien te hace causa para quitarte la túnica dale también el manto". ¿Esto es palabra de Jesucr5istoo no?, ¿o son consejitos? Dice Jesucristo: "Si alguno te roba lo que es tuyo no se lo reclames". ¿Sabes quién te lo ha robado? Pues no lo denuncies a la policía, ni siquiera se lo reclames. No se lo reclames.
Otra forma de hacerte daño: en el trabajo, la injusticia social. Por ejemplo, la ley prohibía llevar cargado a un hombre una milla con 40 kilos de peso porque lo podías reventar. Eso está prohibido por la ley, pero la gente abusaba de los esclavos para hacer dinero, los explotaba. Dice Jesucristo: Si a vosotros (está hablando a la gente especial que va a mostrar al mundo la Buena Nueva, que ha venido de Dios la Vida Eterna, aquí), si a vosotros alguno os obligase a ir cargado con 40 kilos una milla, vais dos millas. No hagáis una huelga levantando el puño. No una milla; voy dos por ti, lo ofrezco por ti. Así puedo seguir. "Haced el bien, dice Jesucristo, porque si hacéis el bien a los que os aman ¿qué hacéis de extraordinario? Eso hacen las prostitutas que aman a sus chulos. Amad a vuestros enemigos".¿Esto es una nueva moral? No. Es "como Yo os he amado". Atención, este es el punto. Porque todo esto que yo he descrito es cómo Cristo nos amó. He sido yo el que he abofeteado a Cristo en su honor de Hijo de Dios, y ¿qué ha hecho él? Me ha puesto la otra mejilla. He sido yo que le he hecho causa y le he dicho "¿cómo es que nace ese hijo subnormal? ¡tú eres un monstruo!". Le he hecho causa a Dios, a Cristo, y he sido yo el que le he robado la sexualidad, que es suya y la he usado como he querido... Es así como me ha amado a mí... Dice el Sermón de la Montaña: "lo que queráis que os hagan a vosotros los hombres, hacédselo a ellos". O sea, en el contexto se entiende. "¿Has visto Kiko cómo te he querido? ¿Crees que este amor es la verdad?" - "sí, Señor" - "pues ama tú así a los demás, como Yo te he amado". "Amaos como Yo os he amado En este amor conocerán que sois mis discípulos". Y no solamente eso. "Sed perfectamente uno y este hombre creerá". Atención: "creerá". O sea, dice Cristo que si en esta parroquia existieran unos cristianos que se aman así, solamente porque existen, están ya evangelizando a todos los paganos que hay en torno.
Ahora yo os pregunto, ¿en las parroquias de vuestras diócesis existe una fe así? Supongamos que existe una viejecita, supongamos que una mujer aguanta a su marido que le pega, a lo mejor existe; individualmente, sin duda alguna. Pero Jesucristo dice: amaos como signo. Ahora resulta: ¿amar a quién? ¡Si la parroquia es una masa! "Amad, - dice S. Pablo - a todos, pero especialmente a los hermanos en la fe". En la parroquia somos un regimiento. Dicen los psicólogos que si yo te mando escribir en un papel el nombre y apellido y dónde viven las personas que tú conoces, no pasan de 40; y he dicho muchísimos. Tú no llegas a 40 ni a 30. O sea que les conozcas personalmente, que conozcas su nombre; somos limitados. Entonces, la comunidad cristiana no puede ser enormemente grande, porque tenemos que dar el signo del amor. Si somos 200 y uno se pone enfermo, como yo no sé ni dónde vive, como lo conozco, pues no le voy a ver. ¿Qué signo de amor es ése? Si ha dicho Cristo: "Amaos", que se vea cómo os amáis, ahí se entiende que había que hacer pequeñas comunidades donde se llegue a esta fe.Entonces hermanos, el Camino parte de esto. ¿Cómo hacer que un cristiano llegue a la fe adulta? Entendiendo por fe adulta esta dimensión de fe: "como Yo os he amado". Vamos a una parroquia donde un párroco ha conocido el Camino y llama a un equipo. No basta el párroco que llame; el equipo le dice: "tiene Vd. que hablar con el Obispo". Vamos a hablar con el Obispo. El Obispo ha oído hablar del Camino cosas buenas y cosas regulares, pero dice que si el párroco quiere, que se empiece. Entonces, esto mismo que estoy hablando yo aquí. Lo primero que hace el equipo es hablarlo con todos los grupos de la parroquia, si es que hay alguno en la parroquia, si es que hay grupos. Porque no queremos fundar nuestro movimiento. Esto es un punto para nosotros muy importante; nosotros queremos ayudar a la Iglesia. ¿Por qué queremos ayudar a la Iglesia? Porque si tenemos el Espíritu de Cristo, dice San Pablo: "Caritas Christi urget nos". El Amor de Cristo nos apremia, como fuego, "al pensar que si Cristo ha muerto por todos, todos por tanto murieron". Cristo ha dado la vida pro todos los hombres para que todos tengan acceso gratis a una vida nueva. Y dice S. Pablo: "Y murió por todos para que los que viven no vivan más para sí mismos, sino por Aquél que murió y resucitó por ellos".
Fíjate qué antropología tiene Pablo del pecado. El pecado es aquello que obliga al hombre a vivir para sí mismo - esto está escrito ¿eh? - condenado al egoísmo, a ofrecerse todo para sí; lo que hemos dicho ayer. "Y murió por todos para que los que viven no vivan más para sí, sino para Aquél que murió y resucitó por ellos". Entonces cuando yo veo a la gente por la calle, los chicos que se suicidan, a miles se suicidan los jóvenes, ¡cómo no llevarles esto y que sepan que3 pueden recibir la Vida Eterna gratis! Cristo ha dado la vida por ellos. ¡Cómo no evangelizar, cómo no ayudar a las parroquias! Pero atención, para evangelizar se necesitan los signos de la fe; sin los signos de la fe no tienen abierto el oído, la gente no escucha; todo lo entiende al revés. ¿Me oís hablar a mí? Pues entienden moralismos: que les estoy diciendo que sean buenos, y ser buenos quiere decir que se tienen que esforzar, no entienden nada más. Para que se les abra el oído se necesitan los milagros, como en los Hechos de los Apóstoles, los signos de la fe. Pero cuando los apóstoles ya han hecho milagros y aparece la fe sobre la tierra, en cuanto aparece lo que se llama en teología el milagro moral, los milagros ya casi desaparecen. Porque aquí hay un milagro más grande: el milagro para el mundo, la Iglesia. Entendiendo por la Iglesia la Iglesia que ama en esta dimensión, la comunidad cristiana. Unos hermanos, una comunidad pequeñita de hermanos.
A nosotros nos llama el párroco. Tiene las misas, los grupos, etc. Dijimos en Roma a un párroco, el P. Sirio de Mártires Canadienses: "Mire Vd. padre, el amor y la unidad es Palabra de Dios. Si nosotros lográsemos que en su parroquia hubiera una comunidad que llegara a esta estatura de la fe... La gente tiene fe a muchos niveles: fe religiosa, son muy buenos, vienen a pedir cosas a San Antonio, viene a Misa; se puede vivir la fe a muchos niveles. Ahora bien, el Concilio ha hablado de una nueva eclesiología: de la Iglesia como sacramento; esto es, que nuestra fe sea visible, con signos; que nuestra fe se haga sacramento. Entonces nosotros decimos: si lográsemos que en la parroquia hubiera una comunidad que diera estos signos, que se amara así, mire Vd., en poco tiempo su parroquia estará llena de gente". Dice el párroco: "Si aquí cada vez hay menos..." ¿Sabéis cuántas comunidades neocatecumenales hay hoy en Mártires Canadienses, que es una parroquia de 4.000 personas ancianas con la Iglesia casi vacía? Veinticuatro comunidades. ¿Sabéis cuántos hijos tienen esas comunidades? Novecientos cincuenta niños, no cabemos en la iglesia, no podemos hacer la Pascua todos. Todas las comunidades en proceso de evangelización, con sus catequistas. El párroco, que todavía y tiene 80 años, recibió a Mons. Morcillo que vino a hablar con él en Roma, y le dijo: "No tenga miedo de Kiko y de Carmen, no tenga miedo, esto es de Dios". Dicho así por Morcillo. Y nos ayudó, porque el párroco quería cerrar las catequesis.Porque claro, nosotros tenemos un lenguaje para el hombre moderno. La catequesis no es una conferencia; hay que decir cosas que escuchen, que le lleguen a la gente. Viene gente a escucharnos que está contra la Iglesia, viene gente de todo tipo, ateos, es dificilísimo. Hay que hablar con verdad, con sinceridad, poniendo la vida ahí y esperando que Dios actúe. El párroco dijo: "Kiko, comenzamos". Entonces yo he llegado a Mártires Canadienses, he hablado con el grupo de Acción Católica, con el grupo de la Legión de María y les he hecho unas catequesis. Y después hemos hecho unos panfletos para toda la parroquia y le he dicho al párroco: decimos en las Misas que vamos a empezar una catequesis de adultos, que necesitamos una fe mejor, etc. "Sí, sí, yo te dejo en la homilía o después de la homilía tres minutos, o al final de la Misa, ¿cuándo quieres?", "cuando Vd. quiera" le digo. Me dejó hablar en la homilía diciendo: " va a hablar un catequista, vamos a empezar en la parroquia catequesis de adultos". He salido yo allí y he dicho: "Hermanos, yo soy un español que no sé italiano, soy un desgraciado, pero si alguno sufre que venga; si alguno está sufriendo, Cristo ha resucitado para él; que venga, ¡que venga!". Y vinieron. Grupos de izquierdas, un grupo de jóvenes que se llamaba Ché Guevara, terribles... la primera comunidad. Aquí está el responsable de la comunidad. ¿Cuántos años hace que empezamos? "Veintinueve años, en el año 1968, con todo el problema de la revolución europea del 1968".
Entonces, ¿cuál es el problema? No basta una comunidad que tenga fe adulta porque yo podría en la parroquia coger uno de aquí, otro de aquí, otro de allá, y hacer un grupito con fe adulta. El problema ¿cuál es? Que a lo mejor hay aquí uno que es ateo que viendo esta fe, viendo esto, dice: "yo quiero también ser cristiano". Y estos hermanos no saben cómo hacerlo cristiano. Y le dicen: "pues ven a nuestros grupos". Y él dice: "pero hombre, vosotros ya sois cristianos, yo es que estoy en pañales. ¿No hay un proceso para empezar?". No solamente se trata de dar este signo sino que se trata de abrir un instrumento, un camino capaz de coger a un pagano, a un alejado de la Iglesia y llevarlo, transformarlo en un cristiano.¿Qué hemos hecho entonces? Hemos comenzado en la parroquia desde cero. Le hemos dicho al párroco: "mire Vd., como aquí hay gente que tiene fe, nosotros no vamos a comenzar ahora a dar signos de la fe haciendo milagritos, no pienso que yo tenga que hacer milagros para que la gente tenga fe; si hiciera falta a lo mejor tendríamos que hacerlos, milagros físicos, que son muy complicados porque la gente que viene por los milagros, no le interesa Jesucristo, viene para que lo curen; yo prefiero no llevar esa línea. Hay un milagro mayor que es la conversión de la gente: el que es avaro, apegado al dinero; el que bebe; el que se droga; el que juega; el que pega que cambia de vida, ése es el milagro, la Vida Divina actuando en el hombre. Bien.
Entonces convocamos un grupo de la parroquia, normalmente es gente de la parroquia, ha venido un grupo, hemos hecho las catequesis y se ha constituido la primera comunidad. Esta primera comunidad comienza un camino; el tiempo de pre-catecumenado. Los catequistas nombramos como responsable de este grupo al que ellos elijan por votación. Después de las catequesis les decimos que den su experiencia, que digan qué les ha parecido y hablan todos de lo que les ha "tocado", del bien que les ha hecho. Les decimos: "¿queréis ahora inaugurar una iniciación cristiana? Los que lo quieran pueden decir libremente. Si decís que sí, bien; los que no, ya habéis hecho unas catequesis que os han servido".Llamamos a las catequesis iniciales fase kerigmática: 15 encuentros. Palabra, Liturgia (una Celebración Penitencial, una Celebración de la Palabra con la entrega de las Biblias y una Eucaristía) y por último una convivencia final donde se forma la Comunidad y se elige el responsable. Don Casimiro Morcillo nos dijo: "Id a las parroquias, pero que el párroco esté al centro". Este es otro problema bastante grave que hemos tenido porque el párroco dice: "¡Cómo! ¿Yo al centro? ¿De qué cosa? De la pastoral de Kiko... Yo tengo mi pastoral, aunque lo diga el Obispo. ¿Qué es eso del párroco al centro?". Si el Camino es un movimiento más, hay tantos movimientos, puedes poner, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10... Hombre, pues el párroco no va a estar en todos los movimientos, tiene que coordinarlo todo; esto es indudable.
Ahora bien, el Camino es una iniciación cristiana que termina en la parroquia, no como un movimiento. Primero nace una comunidad, y en esa comunidad después de tres o cinco años se eligen catequistas, los que más fe tengan, un equipo; este equipo de la parroquia hace catequesis y nace otra comunidad, otra comunidad... un camino. Después, cada comunidad elige catequistas. En poco tiempo vamos a tener un cuerpo de catequistas.