PUESTA DE LA PRIMERA PIEDRA DEL SEMINARIO REDEMPTORIS MATER DE MACERATA
(ITALIA), JUNIO DE 1997.
Entonces, jóvenes, ¡coraje!, ¿Es breve no? , dice San Pablo que nosotros hemos
sido creados por Dios en Cristo por aquellas buenas obras que Dios había
predestinado que hiciésemos; aquello por lo cual todo hombre ha sido creado por
Dios en Cristo, ha sido para realizar obras justas que Dios, desde el principio,
había pensado que nosotros hiciésemos. Esta es la Palabra de Dios, que está en
la Escritura. Este es un diseño divino escrito en el cielo para cada uno de
nosotros, y es maravilloso descubrirlo.
Mucha gente no lo puede tener porque no hace la voluntad de Dios, sino que hace
su propia voluntad, por lo que no lo podrán descubrir jamás. Pienso que lo que
está sucediendo aquí (esta celebración n.d.r) forma parte de este diseño, de
esta buena obra que es la EVANGELIZACIÓN; Id por todo el mundo y evangelizar a
todas las criaturas. Aquellos que crean, se conviertan y se dejen bautizar,
recibirán el Espíritu Santo. Nosotros hemos recibido un mandamiento a raíz de
nuestro Bautismo, que fuésemos por todo el mundo para llevar la Buena Noticia,
la Gran Noticia. La Noticia que todos esperaban: ¡que nosotros no nos morimos!
Cristo ha vencido la muerte por nosotros. Solamente una cosa le quita la gloria
a Dios: las enfermedades, los sufrimientos, el SIDA, la muerte. Es triste amar a
una persona y que esté muerta; dice la Escritura que Dios no ha creado la
muerte. No existe un principio de muerte en ninguna de las criaturas hechas por
Dios en la naturaleza. Dice el libro de la Sabiduría que la muerte ha entrado en
el mundo por la envidia del Demonio.
Y dice la epístola a los Hebreos que, así como los hombres participan de la
carne y de la sangre, así Cristo ha querido participar de las mismas,
adquiriendo esta carne y esta sangre . El logos divino, la Sabiduría divina, el
Hijo eterno del Padre se ha hecho hombre, ha cogido la carne y sangre. Dice la
Epístola a los Hebreos porque cosa. Aniquilar al demonio...leed la lectura
exactamente: epístola a los hebreos, capítulo 2, v.14; Lo dice San Pablo, es una
Palabra que la Iglesia proclama, es una palabra inspirada, es Palabra de Dios:
"Así como los hijos participan de la carne y de la sangre, así también participó
él de las mismas- Cristo- para aniquilar mediante la muerte al Señor de la
muerte, es decir el diablo, y liberar así a aquellos que por temor a la muerte,
estaban sometidos de por vida a la esclavitud". Esto significa lo siguiente:
Según la antropología de San Pablo, todos los hombres del mundo tienen miedo de
la muerte, y por este miedo a la muerte son esclavos del mal, son egoístas, se
refugian en el sueldo, en el sexo, tienen un amante. No pueden obedecer a Dios
porque tienen miedo de la muerte. De igual modo dice que el Diablo -lo llama el
Señor de la muerte- reina sobre todos los cementerios, suya es la muerte; Por
esto la Iglesia anuncia una gran noticia: que un hombre ha venido del
cementerio. Cristo ha resucitado, grita la Iglesia por todo Oriente, Cristos
voskres, en ruso, voistinu voskres. Durante 50 días en Rusia, la Iglesia, se
saluda en el tiempo pascual así. Cristo ha resucitado, y responde el otro
voistinu voskres, verdaderamente ha resucitado. Ha vencido la muerte. Pero
nosotros no somos tan estúpidos que nos lo creemos solo porque nos lo han dicho,
sino que lo creemos porque lo hemos experimentado. ¿Cómo lo hemos experimentado
que Cristo ha resucitado? Dice San Pablo que el Espíritu de Cristo resucitado es
vivo; Cristo da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios. Quién
ha tenido este encuentro dentro de su espíritu, dentro, quién ha tenido este
encuentro dentro, ha sentido dentro de forma improvista que Dios es, que Dios me
ama, lo siente dentro, ha encontrado la fe. Existe gente que no ha experimentado
este encuentro. Nunca. Dentro todo es árido, dentro del espíritu hay vacío, hay
miedo. ¿Y como se puede realizar este encuentro con una persona que es Cristo?
Se encuentra, como lo habéis encontrado todos vosotros, a través de la
predicación. Dice San Pablo: Dios ha querido salvar al mundo a través de la
necedad, aparentemente estupidez, de la Predicación. ¿Cuál es esta predicación?,
¿Cómo puede ser posible que la salvación del mundo venga porque se proclame una
palabra? Pensamos que la salvación del mundo viene para cambiar las estructuras,
haciendo obras sociales, con la política. ¡No! Dios ha querido salvar al mundo a
través de la necedad de la predicación. Dice San Pablo: ¿pero como creerán si
ninguno lo anuncia?, ¿Dónde están los predicadores?, ¿qué significa predicar?,
¿escuchar sermones?, ¿De que predicación se habla cuando hablamos de
predicación?, ¿de conferencias?, ¿qué es aquello que puede salvar el mundo? Si
yo pidiese que levantaseis la mano todos aquellos que estabais alejados de la
Iglesia, ateos, marxistas, de izquierdas, el setenta por ciento de los que
estáis sentados levantaríais la mano.
Habéis encontrado un Camino que os ha llevado hacia Cristo a través de unos
hombres que han anunciado una Noticia; pero esta es una Noticia que cuando se
anuncia se lleva a cabo, se realiza. Lo mismo que se anuncia se realiza en
vosotros. ¿Por qué?, ¿Por qué se realiza en nosotros?, ¿Por qué, que anunciamos
nosotros? Que Cristo ha muerto por nosotros en la cruz. Aquel hombre que han
crucificado por nosotros en una cruz, que hemos rechazado, que hemos condenado a
muerte hace dos mil años, Dios ha hecho un milagro, de aquel rechazo ha arrojado
a fuera nuestra salvación. De aquel no quererlo más y querer matarlo, Dios ha
traído la salvación de los hombres. Del pecado más grande que es matar a Cristo,
ha traído la gracia. La Salvación. Cosa curiosísima. Lo estábamos matando,
estaba sufriendo, habéis visto la Sindone en Turín (la Sábana Santa n.d.r), las
señales terribles de sufrimiento, y él estaba ofreciendo al Padre, al Dios
creador, su sangre que se derramaba, su sufrimiento por todos aquellos que lo
mataban, y no solamente por aquellos que lo odiaban, también por todos los
hombres de la tierra. Por todos. Entonces yo digo, ha ofrecido incluso su
muerte. Porque Dios no ha creado al hombre para que muriera, la muerte en el
mundo ha entrado porque el hombre se ha separado de Dios, que es la vida, y ha
experimentado la muerte.
Ha entrado la muerte en el mundo porque el hombre, engañado por el demonio, ha
querido ser el dios de si mismo. ¡No obedecer a Dios! El demonio le ha dicho:
pero ¿a quien tienes que obedecer tú? A ninguno, hazte adulto, dirige tú toda tu
vida, como a ti te parezca. El presbítero te dice que esto es pecado, que tu no
te puedes ir con la mujer del otro, ¿por qué? es que aquí todos son estúpidos.
La prueba de que Dios es un monstruo es que te limita. Le ha dicho el demonio a
Eva que Dios sabe muy bien que el día que tu peques, que tu comas de este árbol,
tu serás como él -habrás hecho tu mismo experiencia del mal- serás conocedor del
bien y del mal, y podrás dirigir tú tu vida. Decidirás de ti mismo. Esto
significa que el demonio invitaba a la humanidad a hacerse autónoma moralmente,
a no depender religiosamente de ninguno. A ser laico, a crecer, hacerte dios, a
hacer nosotros las leyes. Soy yo el que decido aquello que es pecado y aquello
que no es pecado, no la Iglesia, el Papa, esta gente, ¡Yo! Es el hombre. Es así
como he vivido yo, he sido un ateo, soy un pintor, aquí están ahora algunas de
las pinturas que hago. He sido ateo y he dirigido mi vida como todos vosotros,
como muchos de vosotros. Hemos participado de este engaño. Pero el problema es
que, cuando el hombre ha aceptado esta catequesis, este engaño, esta seducción,
dice San Pablo que el demonio aprovechando la ocasión con la ley nos ha seducido
y nos ha matado.
Ha utilizado la ley de los mandamientos para seducir: mira, te ha dicho, Dios no
te deja fornicar, no adulterar, no robar, mira, te limita: "¡Romped las tablas!"
ha dicho Nietzsche, un filósofo, "¡Romped las tablas!". No haced caso a estas
cosas, Dios ha muerto, nosotros somos dios, ha dicho todo el existencialismo, el
iluminismo francés. Y cuantos de nosotros hemos roto las tablas, y nos hemos
reído de los sacerdotes; ¿Pero que ha sucedido? Que el hombre vive la vida
dentro de una cosmogonía en la cual el centro es su YO. Ahora soy yo dios de
toda la humanidad. Pero hay un problema que os hemos transmitido a vosotros,
¿qué problema? El problema es que, si el hombre se separa de Dios, las raíces de
su ser, que le hacen ser persona, se rompen; Yo existo porque alguno me ha dicho
que tu existes, tu vives para mi, tu existes porque yo te he creado; Alguno ha
pensado en nuestros oídos, en los ojos, en el habla, en la naturaleza, en
nuestro ser como persona, alguno...pero si yo digo que no hay ninguno, que Dios
no es, que yo soy casual, que provengo de lo natural, ¿quién soy yo? He aquí
como las raíces de mi ser, como persona, vienen destruidas, conozco la muerte
profundamente.
Un filósofo que se llamaba Kierkegaard, ha hablado de muerte óntica. El hombre
experimenta la muerte óntica. Dentro, y esta muerte óntica, que significa la
muerte del ser, te lleva a querer ser, ser para alguno, para una mujer, ser
artista, ¡SER!, ¿Cómo podemos no ser?, ¿Sabéis cuantos miles de jóvenes se matan
en Italia a causa de esta muerte interior?, Cuantos jóvenes se suicidan porque
su propio yo no se sostiene sobre nada. Cuando a un chico lo suspenden en la
Universidad, o en el colegio, cuando ve que sus progenitores se divorcian, y que
no le importa nada ni su padre ni nadie, cuando tiene una relación con una chica
y resulta que ella se va con otro, se tira por la ventana. No resiste no ser
nadie, no ser, no existir. No somos. Por el miedo que tenemos a la muerte,
queremos huir de esta muerte, ser, y huimos, y el demonio juega con nosotros, te
invita a ser deshonesto, te invita a mentir, te invita a hacer dinero, al éxito.
Bien, no quiero hacer una catequesis, voy ya a terminar.
Me han pedido que os diera una palabra y humildemente yo lo hago, jóvenes, mirad
la paciencia del Obispo, y de todos aquellos que me escucháis. Es una gracia
inmensa si Dios permite que escuchéis una palabra. Jamás se escucha una palabra
de ninguna parte. El que vosotros escuchéis es un don impresionante y está
escrito en el cielo. Faltan Evangelizadores, faltan anunciadores del Evangelio.
Es una grandísima gracia el que el Señor os permita escuchar esta palabra; Es
así de importante anunciar el Evangelio, que yo no me he podido casar, he tenido
que abandonar mi carrera como pintor, todo, para dedicar mi vida -porque Dios ha
querido- a llevar el Evangelio a las personas, como un laico, como he podido.
Dios está haciendo una obra que es una cosa grandiosa y maravillosa, aunque sin
que falte la persecución, gracias a Dios.
Esto, entonces, ¿Cristo que es lo que ha venido ha hacer? Ha ido allí donde el
hombre ha experimentado la muerte óntica, dentro de si mismo, donde el hombre
experimenta el no ser, porque las cosas no le sacian. No le sacian
verdaderamente, allí, en lo profundo de lo más íntimo, allí es donde se da la
fe. Allí el Espíritu Santo desciende, a través de la Predicación. ¿por qué?
Porque Cristo ha muerto por nosotros, ha ofrecido su vida, en la cruz, al Padre
por todos los hombres. Y el Padre ha aceptado esta muerte de Cristo. ¿Por qué
sabemos que la ha aceptado? Porque ha Resucitado. Si la muerte ha entrado en el
mundo como consecuencia del pecado, el castigo de la muerte es que, el hombre,
separándose de la vida, que Dios es vida, ha experimentado la muerte; La
Resurrección de Cristo es la garantía de que hemos sido perdonados de los
pecados cometidos, porque la consecuencia del pecado es la muerte.
Por lo tanto Cristo ha resucitado, pero ¿por qué ha resucitado? No porque era
Dios, sino porque se ha ofrecido como principio de una nueva naturaleza, como
hombre, primogénito, una nueva creación, el pecado ha sido perdonado, la muerte
ha sido vencida, ahora los hombres tienen acceso a una vida nueva, a una nueva
creación, tienen un principio de resurrección, no morirán en su interior nunca
más. Tienen dentro VIDA ETERNA. Cuando vosotros fuisteis bautizados, le preguntó
el sacerdote al Padrino -vosotros erais pequeños- "¿Qué le pides a la Iglesia de
Dios?" y el Padrino responde: la Fe. "¿Y que te da la Fe?" y el Padrino dice: La
Vida Eterna. ¡He aquí la Fe! Se nos da a nosotros, ahora, Vida Eterna. Entonces
nosotros le decimos al presbítero en una Parroquia: "¡Antes de ser presbítero tu
eres cristiano! Y como cristiano deberías tener la Vida Eterna. Muéstrame que
tienes la Vida Eterna, la victoria de Cristo sobre la muerte, una vida que ya no
muere más". Ha Resucitado, ya no muere más, no nos morimos nunca más, el pecado
ha sido perdonado. Y a esto se le llama Vida Eterna, en lo profundo.
Dice San Juan que quien rechaza a un hermano es un asesino, y que ningún asesino
tiene Vida Eterna en su interior; ahora. Y nosotros tantas veces encontramos un
presbítero que no soporta al párroco. Le decimos: ¿Tu tienes Vida Eterna?,
¿Estás hablando mal del Obispo?, vigila que antes que presbítero eres cristiano.
No eres presbítero así para decir Misa.
Necesitamos de una Nueva Evangelización, ha dicho el Papa. Ha acontecido un
Concilio. Estamos inmersos en un diseño. Se llama hoy la globalización de la
Economía y de la Cultura, el mundo se hace pequeño. Hemos sido invitados al
Sínodo del Asia porque el Camino Neocatecumenal tiene 800 comunidades en Asia, y
5 Seminarios. Estamos en la India, estamos en China, en Taiwán con un Seminario,
en Banglaore con un Seminario, estamos en Corea, estamos en las Filipinas,
estamos en Tailandia, en Borneo y Singapur, en tantísimas partes. Hemos hablado
con los Padres Sinodales, ¿Y que les hemos dicho? Esto: que es necesario abrir
los ojos a lo que está sucediendo en el mundo, ya estamos comiendo todos de la
misma forma, nos vestimos todos con lo mismo, escuchamos la misma música. La
película de l Titánic se ha visto en Sudáfrica, la China, en el último
pueblecito de Italia. ¿qué está pasando? Está sucediendo un proceso global de la
Economía que lleva a un problema: La Secularización. La Familia está en crisis,
se están destruyendo las raíces cristianas de Europa. Todos se divorcian. En
España...¿Dónde está la España católica? Dijeron el otro día que en España el 80
% de los abortos son de las minorías, etc. ¿qué está aconteciendo? Esto, el
Señor ya sabía que se acercaba el Tercer Milenio, que se avecinaba un proceso de
globalización cultural y en la economía. ¡Va unida la globalización del mercado
con la cultura!, ¿Por qué? Porque si yo tengo una fábrica de zapatos, y todos
caminan descalzos, no vendo ni un zapato. Si quiero vender zapatos deberé
primero convencer de que se deben utilizar zapatos, ¿verdad? Por esto es muy
importante Internet, es muy importante la Televisión, son muy importantes los
medios de comunicación, es muy importante la cultura. Ahora el mundo está
caminando hacia una monocultura. Hoy Clinton está en China, es importantísimo
este hecho. Y nosotros estamos aquí. Pero ved este hecho de que el fuerte es el
más importante, y no lo hago con pretensiosidad, más que Clinton. ¡Guardaos!,
¿Por qué?, porque en estas naciones asiáticas -pensadlo bien- tres mil millones
y medio de hombres no conocen a Jesucristo. ¿Entendéis?, ¡estadísticas! Tres mil
millones y medio de hombres no han oído hablar nunca de Cristo. Una cosa inmensa
-pensadlo- naciones como la China comunista, como Camboya, Laos, el Vietnam,
zonas inmensas, la India. Solo en la India ya hay cerca de tres millones de
dioses, solamente en India. Decía un Bramino que ha escrito un libro, que el
problema de la India es solamente uno, que hay tres millones de dioses. Tres
millones de religiones. Todo dios tiene su sacerdote. Bien, en esta situación
aparece una cosa, aparece la globalización de la cultura, de la Economía, etc.
Que provoca también una crisis de las religiones. Una crisis de lo religioso,
una secularización que prepara a estas naciones a la escucha del Evangelio. Pero
digo esto porque hay que saber leer proféticamente las señales de los tiempos, y
en esta profecía de aquello que está sucediendo en el mundo, en esta colina, en
esta colina de Macerata aparece un sentido, es una señal, es muy importante.
Aquí se abrirá un Seminario que enviará misioneros a Asia, preparará futuros
apóstoles no para la religiosidad, porque la religión está en crisis, Cristo ha
superado las religiones. Nosotros no hemos necesitado templos. El cristianismo
no ha tenido templos, ni altares, ni sacerdotes, cuando nace en Roma. Cuando
comienza el cristianismo estaba el mundo lleno de religiones, lleno de templos.
Que fuerza han tenido las primeras comunidades cristianas que no disponían de
templos. ¿Dónde se reunían? En las casas. No había sacerdotes en el sentido
pagano.¿Por qué? ni tenían altares en el sentido pagano, ni un lugar sagrado o
religioso, ¿por qué? Porque Cristo nos ha dicho que nosotros somos el templo,
nosotros somos el Cuerpo de Cristo. Nosotros somos el Nuevo Templo. Las Iglesias
eran Domus ecclesiae, las casas donde se reunía la Iglesia. Nosotros somos la
Iglesia.
Cristo ha dicho a la samaritana que ya no se adorará mas a Dios en el monte
Gerizim, ni en el templo de Jerusalén. Ya han llegado los verdaderos adoradores
que el Padre ha elegido, y que adorarán a Dios en espíritu y en verdad. ¿Qué es
adorar a Dios en espíritu y en verdad? Lo dice Cristo: Guardad los campos que ya
blanquean para la siega. Ved estos bellos campos, esta colina, ya se reúnen los
segadores, dice Cristo. Ya se preparan los salarios y se contrata a aquellos que
van a la siega. Yo os mando a segar aquello que vosotros no habéis sembrado,
otros han sembrado y vosotros recogéis. ¿ De quién habla? De la EVANGELIZACIÓN.
Cristo ha dado la vida por toda el Asia. Dice San Pablo: Caritas Crhisti urget
nos. El amor de Cristo nos apremia al pensar, dice San Pablo, que si Cristo ha
muerto por todos, todos por tanto murieron. Todos pueden tener gratis Vida
Eterna, dentro de si Vida Eterna gratis, gratis. Ha muerto por todos, dice San
Pablo, para que aquellos que viven no vivan más para si mismos, sino para aquel
que murió y resucitó por ellos. Esto nosotros lo hemos experimentado.
Yo antes de conocer a Cristo vivía para mi. Las mujeres todas para mi, aquellas
que podía. He estado con la mujer de un amigo, he estado con otra. El hombre que
vive en el pecado, el hombre de la carne, el hombre normal que es Dios de si
mismo, se ofrece todo a si mismo. Todo es para mi felicidad. ¿ Y el arte? Para
ser el primero. ¡Todo!,¡Todo! La familia para mi...por esto criticaba a mi
padre, criticaba a mi madre, a mis hermanos, porque yo era el punto de
referencia de toda la realidad. Estaba en una cosmogonía de la que yo era el
centro. Y este hombre que vive así, siempre está insatisfecho. ¿Por qué está
insatisfecho? Porque la verdad es Cristo resucitado, nosotros somos felices
cuando podemos amar, darnos, pero el hombre que vive esclavo del demonio y no ha
conocida a Cristo no puede donarse en la dimensión de Cristo. No puede. No se
puede donar así (Kiko coge la cruz) , es imposible para el donarse así, en esta
dimensión.
Pero a nosotros Cristo nos ha dado su Espíritu, esto es, acabo ya diciendo esta
cosa maravillosa; ¿Por qué cuando se evangeliza se realiza aquello que
anunciamos?, ¿Por qué se salva el mundo gracias a la Evangelización?, ¿Por qué
todos vosotros que estáis sentados aquí estáis dispuestos a ir a todas las
partes del mundo y anunciar el Evangelio?, ¿Por qué?, Porque yo os anuncio una
Noticia, nosotros os anunciamos una Noticia, que es que Cristo ha muerto por
vosotros, que ha Resucitado por vosotros, que ha venido del cielo por vosotros,
por nosotros, que también está sentado a la derecha del Padre, y mientras yo
estoy hablando él está presentando al Padre sus llagas gloriosas, aquello que ha
sufrido por el alcalde, por aquello, por aquello otro, por la policía. Está
ofreciendo al Padre sus llagas, ¿Por qué? Para que el Padre envíe del cielo un
Nuevo Espíritu, una Vida Nueva, gratis, para que no muramos más, para que el día
de nuestra muerte física sea el día dies natalis, el más feliz de nuestra vida,
porque los cristianos son resucitados con Cristo. No nos morimos más porque
podemos ser liberados de la esclavitud de la concupiscencia, del pecado, porque
podemos donar nuestra vida gratis a los demás, porque somos liberados del vivir
para nosotros mismos. Dice San Pablo que Cristo murió por nosotros, para que
aquellos que viven, no vivan más para si mismos, sino para aquel que murió y
resucitó por nosotros.
Por esto es maravilloso haber visto a una Familia en Misión, lo dejan todo,
tenemos aquí 500 catequistas itinerantes, están en todas las partes del mundo.
Una obra grande, y ninguno les paga. Una obra grande, grande porque es verdad
que Cristo ha hecho testamento por nosotros, muriendo por nosotros, de su vida y
el Padre se la debe dar gratis. Y en Asia esto no lo saben. ¿Cómo no ir a las
Filipinas, a Corea o a China? También estamos yendo a todos los países
poscomunistas. Vendrán por miles para escucharos. Gente que está destruida. Les
han predicado que el alma no existe, que no existe el espíritu, están viniendo y
recibiendo el espíritu de Cristo que es un espíritu nuevo que te permite amar al
otro, incluso si el otro es un pecador. Cristo murió por nosotros cuando éramos
malvados. Por esto, si una mujer ha recibido el Espíritu de Cristo, aunque el
marido sea un violento, no se separa. Es capaz de amar al pecador. Por eso el
matrimonio cristiano es indisoluble. Cuando el cristianismo desaparezca de
Italia se separarán todas las parejas. Porque no tienen más, dentro, el Espíritu
de Cristo. Porque, ¿Qué es el espíritu de Cristo? Cristo nos ha amado cuando
éramos malvados. Cristo no necesitaba que tu fueras bueno para amarte,
escuchadme bien. No necesitaba Dios para amarnos que nosotros fuéramos buenos,
ha dado la vida por nosotros cuando éramos malvados. Enemigos, esto es
teológico.
Cuando éramos enemigos de Dios, enemigos, ha muerto por nosotros, ha ofrecido su vida por nosotros. Dios nos ama -guarda la noticia- Dios ama a los hombres pero a querido salvar a los hombres a través de la predicación, no con algo inminente. Si mañana se descubre que el Sida se puede curar, si alargas sus días, va bien, tener Sida, y si no te pones la vacuna mueres. Así nosotros. Cristo ha resucitado. La humanidad ha sido perdonada. Pero tenemos que ir a anunciarlo, a dar la vacuna, si no se mueren, continuando con sus pecados y ... todos roban, muchos son ladrones, son gente que buscan su propio interés, no porque son presos, sino porque es una necesidad. Entonces, hermanos, coraje; Termino diciendo que este Seminario que nace aquí mandará Apóstoles al Asia, y estos Apóstoles que partirán hacia el Asia no van solos, porque todos seminarista tiene una comunidad Neocatecumenal, toda comunidad está en una Parroquia, entonces Parroquia y Evangelización, unamos la Parroquia con la comunidad y la misión, a todo el mundo. Esto es, hermanos, esta es una obra grande y maravillosa que Dios está haciendo, yo soy un siervo inútil, un pecador, un total impedimento a las obras que está haciendo Dios, pero hemos visto señales: El gobierno nos ha dado 400 millones de liras (unos 30 millones de pts) y cuando nosotros hemos hablado de esto, todos se han reído de nosotros. "¿ah, quién os cree?", También decían: "¿quién os ha ayudado?, ¿en la política?" No tenemos a nadie (en la política n.d.r), tenemos una ayuda, Carboni (el obispo de la diócesis que pidió el Seminario n.d.r) , está muerto el Obispo predecesor e intercede por nosotros. Él nos está cuidando desde el cielo, contentísimo. El Obispo Carboni, ha sido él quién se ha arriesgado conmigo. Yo he venido aquí al bosque Ricci, queremos hacerlo en el bosque Ricci, abrir un Seminario, hemos hablado con una casa de los caballeros de Malta, desastroso, hemos cercado el sitio, hemos tirado las casas, y al fin hemos visto como vendían esta colina por poco precio a Carboni, y hemos dicho: "hagámoslo aquí". "Pero Kiko, construir un seminario cuesta tantos millones, no tenemos dinero". "Padre, coraje, verá como Dios nos ayudará". Y ha sido fantástico, el Señor es estupendo. A Él la gloria, Amen.