Dos corazones de oro

 

Un matrimonio celebra sus 50 años de casados donando 4.500 euros de sus regalos a Jesús Abandonado

 

Caminan, porque los años mordisquean sus pies, a paso lento y medido, cuajada el alma de los surcos que imprime una vida entera, repleta de amor. Pero Finita y Paco andan decididos, con el corazón tan fresco como aquel día, hace ya cincuenta años, en que se convirtieron en marido y mujer. Cuando hace unos meses decidieron celebrar sus Bodas de Oro sintieron que tan colmada estaba su existencia que debían rechazar cualquier regalo. Al menos, para su disfrute. A cambio advirtieron a sus invitados que podían ingresar algún donativo para Jesús Abandonado en una cuenta abierta en un banco de Murcia.

«No queríamos presentes -aclara Finita-, porque nosotros ya lo íbamos a pasar muy bien en la celebración. Fue preciosa. Y nos acordamos de aquellos que tienen menos. Realmente, nuestra idea ha dado sus frutos». Y muchos. Porque los invitados a la boda ingresaron casi 4.500 euros. El dinero fue entregado a la institución el pasado lunes. Cuando a Francisco, capitán de la Guardia Civil retirado, le preguntan cómo mantener tantos años un matrimonio feliz revela que «el único secreto es poner a Dios lo primero en tu vida. Lo demás, se te entrega gratis». A lo que Finita añade que también «hay que perdonar y aceptarnos como somos aún en los momentos difíciles». Este matrimonio pertenece a una comunidad neocatecumenal de la parroquia de San Pablo desde hace más de veinte años.

Pese a la generosidad que han demostrado, Finita subraya que «no queríamos ninguna publicidad; pero, por otro lado, como han sido tantas personas las que han colaborado, deseamos que sepan que su dinero ha llegado a buen puerto». Un gesto que permitirá que decenas de pobres participen estos días, sin saberlo, de una historia de amor que dura medio siglo.