LA VANGUARDIA DIGITAL  07/07/2002

El camino de los "kikos"

Juan Pablo II aprueba el itinerario de los neocatecumenales para que los ya bautizados redescubran el bautismo

Catecúmeno, del griego "katekhoumenos", de "katekho" (instruyo, inicio), era en la Iglesia primitiva un candidato al bautismo. También en la actualidad llevan ese nombre quienes, ya adultos, reciben instrucción para ingresar por vía bautismal en la Iglesia católica, pero hace casi 40 años, el pintor español Francisco "Kiko" Argüello se dijo que convenía también a los ya bautizados redescubrir aquel sacramento. Así nació el camino neocatecumenal, cuyos estatutos aprobó el Papa la semana pasada cuando existen ya en todo el mundo 16.700 comunidades de "kikos", como se les conoce en recuerdo de Argüello, cofundador junto a la química Carmen Hernández.

"Primero aparece la vida, y luego el derecho la codifica; en la sociedad actual, que está tan secularizada, es urgente un catecumenado posbautismal, es imposible que la misa del domingo le baste al cristiano", arguye desde Italia Kiko Argüello, días después de que el cardenal James Francis Stafford, presidente del Consejo Pontificio para los Laicos, le entregara los estatutos, producto de cinco años de síntesis, en un acto junto a Carmen Hernández y el sacerdote Mario Pezzi. Los estatutos han sido aprobados "ad experimentum", es decir, a título experimental, y con posibilidad de revisión.

El Papa reconoce así el camino Neocatecumenal "como un itinerario de formación católica válida para la sociedad y para los tiempos de hoy". Relevante novedad: lo que el Vaticano ha aprobado es un camino, un itinerario, no un movimiento o asociación. Los 35 artículos de los estatutos describen el "método" diseñado por Argüello, Hernández y Pezzi, y sus ingredientes principales: catequesis tanto para bautizados como para no bautizados, educación permanente de las comunidades y servicio a la catequesis.

Esta última receta incluye el regreso al primitivo sistema de evangelizar a base de equipos itinerantes por el mundo. "Son familias en misión -cuenta Argüello-. Los obispos nos pidieron si podíamos ayudarles enviando familias, como hacen los protestantes, a los cinturones de barracas de Latinoamérica, y también a Asia y norte de Europa."

Los neocatecumenales, presentes en seis parroquias de Barcelona, gozan de fuerte implantación en Madrid, pues allí nacieron en 1964. Por aquel entonces en plena crisis existencial, Kiko Argüello se fue a vivir con los marginados de las barracas de Palomeras Altas, en la periferia madrileña. Pronto se le unió Carmen Hernández, que estaba a punto de marchar a Bolivia como misionera, y juntos pergeñaron el sistema de evangelización de adultos y de "recordatorio" bautismal que Juan Pablo II acaba de aprobar, aunque sea de modo provisional. El camino Neocatecumenal discurre ya por 105 países.

MARÍA-PAZ LÓPEZ
Barcelona