Kiko Argüello declaró a Veritas que si la fe del cristiano "crece hasta la estatura de Cristo crucificado, eso se advierte en todas sus realidades
Fecha de publicación: 16/11/2004 10:52
Lugar: Madrid
El fundador del camino neocatecumenal explicó ayer a más de 2.000 universitarios su obra de la catedral de la Almudena
Kiko Argüello declaró ayer a Veritas, sobre el testimonio
de un cristiano en la vida pública que "si tiene vida eterna, si su fe crece
hasta la estatura de Cristo crucificado, eso se advierte en todas las
realidades, en lo social, lo político… en todo". "Es una nueva creación",
añadió.
Estas declaraciones tuvieron lugar durante el encuentro diocesano de
universitarios procedentes de las distintas universidades de la archidiócesis
madrileña, que cada año celebran en la catedral.
Antes de la celebración de la eucaristía, presidida por el cardenal Rouco,
Kiko Argüello explicó a los más de 2.000 jóvenes universitarios reunidos en la
catedral el significado de las pinturas en forma de “corona mistérica” que él
mismo proyectó en el ábside de la catedral.
El pintor habló de la belleza salvadora de Cristo de la que es imagen la
propia Iglesia. De ahí su intento de crear una estética cristiana que permita
representar el Misterio de la fe a través de las imágenes; unas “imágenes que
ayuden a vivir mejor nuestra fe”. Afirmó que no le importaba “renunciarse a sí
mismo como artista, sino que lo importante es el arte al servicio del hombre y
de la fe; no es el arte por el arte”.
Aseguró, además, que "hacer comunidades cristianas es tan serio y tan
importante que dentro de muy pocos años, no se comprenderá que exista un
cristiano que no tenga una comunidad". "Por que Cristo dijo amaos, sed uno como
la Santa Trinidad y el mundo creerá", añadió. "Pero para llegar a amarnos así,
para que yo me deje matar todos los días, para ello los cristianos necesitamos
haber recibido de Dios el Espíritu Santo, que da la vida eterna", dijo.
"El resumen del hombre nuevo es que ama a sus enemigos, porque el enemigo
es el que te mata, y nosotros debemos ofrecer la vida por nuestros enemigos,
porque Cristo nos amó cuando éramos sus enemigos", afirmó.
Continuó su explicación diciendo que "no tenemos que tener miedo de todo
lo que va a suceder en Europa, lo que sí necesitamos es redescubrir nuestra fe,
necesitamos crecer en la fe y llegar hasta esta estatura de la fe: en la
dimensión de la Cruz en la que Cristo nos amó". Terminó diciendo a los
presentes: "si sois cristianos, enhorabuena, habéis encontrado la perla
preciosa, la vida eterna habitando en vosotros donde el pecado ha sido destruido
en la muerte de Cristo".
Tras las explicaciones y exhortaciones de Kiko Argüello, comenzó la Santa
Misa presidida por el arzobispo de Madrid. Monseñor Rouco recordó, en el día de
su festividad, la importancia de san Alberto Magno en una Europa que poco
distaba en el siglo XIII de la actual. El cardenal explicó que “hemos perdido el
Amor Primero y Dios quiere que lo recuperemos” pero terminó con unas palabras de
esperanza diciendo que “el Amor Primero de la Iglesia de España está ahora en
las manos de los jóvenes,... en buenas manos”.