Más de un millón de personas piden en Roma más apoyo a la familia
El
Family Day inundó la plaza de San Juan de Letran protestando contra las
uniones "dico" y en defensa del matrimonio y la familia.
En un clima de fiesta, más de
un millón de personas se manifestaron en la Plaza de San Juan de Letrán en
Roma para sensibilizar a la opinión pública de Italia, y en particular a su
gobierno, sobre la necesidad de apoyar a la familia.
La manifestación, bautizada con el nombre de en el «Family Day» (día de la
familia), fue convocada por 450 asociaciones familiares y/o cristianas
después de que el gobierno del primer ministro Romano Prodi haya introducido
a comienzos de 2007 un anteproyecto de ley sobre los derechos y deberes de
las personas con convivencia estable, conocido con las siglas DICO.

Para muchas personas, incluidos obispos, se
trata de un intento de introducir el reconocimiento jurídico de las parejas
de hecho, en particular homosexuales.
Música, payasos, juegos... sirvieron para poner buen ambiente entre pequeños
y grandes durante la manifestación. El participante más joven era Tommaso un
bebé de un mes; la más anciana una abuelita de 93 años. El eslogan más
escrito y coreado fue «Más familia».
«Familia, un invento de Dios», decía el primer
cartel de la manifestación. «Familia, esperanza de la humanidad», decía
otro.
El grupo más numeroso fue el Camino Neocatecumenal. Según
el iniciador de esta realidad eclesial, Kiko Argüello, eran unos 200.000.
Era fuerte también la presencia de la Renovación en el Espíritu
(de espiritualidad carismática), de Familias Nuevas,
realidad surgida en el seno del Movimiento de los Focolares, y del
Movimiento Comunión y Liberación.

También estaban presentes en la plaza las
Iglesias evangélicas italianas. El pastor evangélico Claudio Zappalà aseguró
que el 95% de las Iglesias evangélicas pentecostales adhirió con sus propias
familias al «Family Day».
La manifestación contó con el apoyo del rabino jefe de Roma, Riccardo di
Segni, y de exponentes de la comunidad musulmana.
En las intervenciones conclusivas,
Giovanni Giacobbe, presidente del Foro de las Asociaciones Familiares, dijo:
«Hoy estamos aquí para que resuene con más fuerza la voz de las familias
italianas», porque «la familia es un bien de todos».
Eugenia Roccella, portavoz del «Family Day», subrayó por su parte
«la belleza de la manifestación, con tantas niñas y niños» y dio
las gracias en particular a «todas las mujeres»: «Gracias a la pasión, al
amor, a la generosidad que las mujeres ponen en el esfuerzo por construir y
mantener en pie las familias».
La portavoz del «Family Day»
agradeció después «también a los padres», pues «queremos que la paternidad
siga siendo un modelo importante para los hombres, porque queremos la
responsabilidad familiar no sólo sea compartida por las madres».
Savino Pezzotta, histórico sindicalista, el segundo portavoz del «Family
Day», precisó: «No hay ningún tipo de integrismo ni de fundamentalismo entre
nosotros, no hay ningún deseo de dividir al país o de promover
enfrentamientos anacrónicos».
«Aquí no se manipula
la religión, pero tampoco se prohíbe a la religión iluminar las conciencias
de las personas, creyentes o no creyentes».
«Pues para un creyente la fe no es irrelevante en la construcción de la
sociedad», afirmó.
Pezzotta concluyó recordando que en meses pasado han tenido lugar
manifestaciones a favor de la familia en Bélgica, Portugal, España y
Francia; y testimonio su apoyo al Papa Benedicto XVI y al
presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, el arzobispo Angelo
Bagnasco «por los insultos y los ataques» recibidos.