Kiko Argüello: «La Iglesia católica necesita crear una nueva estética para hacer frente al Islam»

El pintor aseguró en un encuentro con universitarios que «si no hay belleza, se cae en la desesperanza»

El iniciador del Camino Neocatecumenal fue el invitado del V Encuentro de Universitarios Católicos celebrado el lunes por la tarde en Madrid. La intención era, según el responsable de Pastoral Universitaria –organizadora del evento–, «conocer el sentido de las pinturas de la Almudena, ya que tanto se ha hablado de ellas». Kiko Argüello congregó a más de mil personas en la catedral de la Almudena, que después asistieron a una eucaristía celebrada por el cardenal Antonio María Rouco Varela. El arzobispo de Madrid confesó estar «esperanzado al ver tantos jóvenes interesados por Cristo».

 
Argüello aseguró que «la pintura religiosa no es el arte por el arte, sino una forma de evangelizar»
Sara Martín/Álvaro de Juana
Madrid- Tres cuartos de hora antes de que comenzara el V Encuentro de Universitarios Católicos, cerca de doscientas personas ocupaban los quince primeros bancos de la Almudena y paseaban por sus capillas. Una señora de mediana edad preguntaba: «¿Qué pasa aquí hoy? Hay tanta gente joven...». Después de los ríos de tinta corridos sobre las pinturas realizadas por Kiko Argüello –iniciador del Camino Neocatecumenal– en la catedral de la Almudena, la expectación era evidente. Con 19 años, Roberto Sastre es seminarista en el Redemptoris Mater –los seminarios misioneros del Camino Neocatecumenal– de Madrid. «Yo quería estudiar Periodismo, pero creo que también puedo ser un comunicador desde la fe, siendo presbítero. Por eso he venido a escuchar a Kiko. Además, mi juventud también es una “palabra” para los demás». A las siete menos cuarto de la tarde pocos bancos quedaban vacíos ya, así que la gente comenzó a sentarse en el suelo cercano al altar. Argüello llegó diez minutos después, y tras la presentación del responsable de Pastoral Universitaria, subió al altar entre aplausos desde las más de mil personas –en su mayoría jóvenes– que se encontraban en la catedral. El leonés invitó a hacer una oración y agradeció la invitación de la organización de los encuentros de Universitarios Católicos, y comenzó contando su vida. «Como soy un pintor, hablo a pinceladas, espero que os pueda ayudar en algo». El iniciador del Camino Neocatecumenal comenzó su explicación haciendo un pequeño «esbozo» de su vida. Entre problemas de sonido, el leonés hizo hincapié en su etapa atea en la universidad, donde se relacionó «con mucha gente de izquierdas» y fundó junto con un grupo de artistas el «Gremio 62», que se dedicaba al «arte para la evangelización». «Pero Dios quiso que, a través de un encuentro personal con Él, hiciera una kenosis, una búsqueda de la verdad a través del sufrimiento». «No entendía la injusticia, el por qué del sufrimiento en los más pobres», explicó Argüello. Por eso, el pintor se fue a vivir «con los últimos de la tierra»: «Me di cuenta de que si Cristo viniera mañana, yo quería estar al lado de los inocentes que sufren». «Muchachos, –se para– ¿se oye bien?». Tras ajustar de nuevo el sonido y mezclando palabras en italiano, el artista continuó: «Estas pinturas de la Almudena representan los grandes misterios de nuestra fe –Bautismo, Transfiguración, Muerte, Resurrección, Ascensión y Pentecostés–, porque las imágenes ayudan a la fe del hombre. Es necesario que la Iglesia tenga una estética. El Islam la tiene y nosotros no». Por eso, explicó el artista, «estas pinturas son un intento de crear esta “nueva estética” que necesita la Iglesia para hacer frente al Islam». Argüello, sin embargo, no quiso comentar nada sobre aquellas acusaciones de que las pinturas de La Almudena las había «copiado» de otras ya existentes. Frente a la secularización general, el pintor aseguró que «todo lo que esta ocurriendo con el Islam es una palabra para la Iglesia, y nos obliga a replantearnos por qué somos cristianos». «Tenemos que redescubrir nuestra fe, ¡no hay que tener miedo a todo lo que está pasando en Europa!». El iniciador del Camino Neocatecumenal prosiguió: «La pintura religiosa es una forma de evangelizar, está al servicio del hombre que sufre porque tiene miedo a la muerte». «En Europa muchos jóvenes se suicidan porque, como ha dicho Juan Pablo II, si no existe la belleza se cae en la desesperanza. Es inútil que la modernidad diga que Dios no existe, ¡Cristo ha resucitado!». Kiko Argüello concluyó su explicación entre grandes risas: «Enhorabuena, habéis encontrado una piedra preciosa: si sois cristianos, ¡congratulations!».