El iniciador del Neocatecumenado habló en el V Congreso Católicos y Vida Pública
![]() Kiko Argüello, durante su ponencia en el San Pablo-CEU |
Nueva evangelización
«Europa espera de los cristianos una nueva evangelización. Esta
evangelización ha de reflejarse en que los cristianos escuchan a Dios en los
acontecimientos, le ven en su historia», explicó Kiko Argüello. En medio de
una Europa secularizada, se está construyendo «una gran cultura, en la que
se aborta, se permite la eutanasia, e incluso se está tocando el Arbol de la
Vida con la clonación». Argüello ofreció una solución ante este panorama
sombrío: «La familia numerosa salvará a Europa», y explicó la importancia de
entender lo que significa la paternidad responsable, «dar la vida a un ser
humano». «El hombre se separa de Dios y muere, pero, en el fondo quiere ser
para alguien. Amar al otro significa crucificar el propio yo, y él no puede
hacer esto». El hombre sólo tiene respuesta al sufrimiento cuando tiene
dentro «vida eterna», añadió. El iniciador del Camino Neocatecumenal pidió a
la Iglesia católica «la construcción de iglesias y templos bellos y
armónicos, así como el abandono de los ídolos de la modernidad que sólo
sirven para cegarnos».
«La belleza está en relación con el placer, y el placer a su vez con el
amor», subrayó Kiko Argüello. «Dostoiesvky dijo que Cristo es la belleza que
salva al mundo». «La belleza ¬según Argüello¬ se manifiesta en las leyes
matemáticas de armonía que relacionan todo en la naturaleza. El artista
intuye esta armonía, intuye cómo cada nota musical valora a la siguiente
nota en el tiempo. Todo es una función de relaciones».
La estética que salva
«En la estética hay un secreto: el amor», añadió. Argüello explicó que «Dios demuestra que nos ama haciendo todo lo que nos rodea bello, produciéndonos placer». El artista leonés mencionó una frase del Santo Padre: «La belleza es necesaria, sin ella los pueblos pierden la esperanza». El iniciador del Camino Neocatecumenal añadió que existía una relación entre la belleza y el suicidio. «En Kazajistan, las ciudades se han construido sin estética, y se ha pedido a la Iglesia católica y al Islam que construyan templos. Se han dado cuenta de que el número de suicidios ha aumentado de forma alarmante. La belleza es necesaria para el hombre».