Inauguración del Seminario “Redemptoris Mater”
El Neocatecumenado es un itinerario de fe y conversión que se vive dentro de la estructura de la parroquia en comunión con el obispo y el párroco para dar vida pastoral de evangelización y catequesis permanente de adultos

En la inauguración estará presente Kiko Argüello, fundador del Neocatecumenado, quien tuvo la Gracia y la conversión de Dios

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El cardenal Miguel Obando y Bravo, acompañado del padre, Francisco Vita, rector del Seminario y los tres primeros presbíteros ordenados en en esa institución.

Redacción Central

Hoy domingo se inaugura oficialmente el Seminario Misionero diocesano Redemptoris Mater, el cual tiene como principal objetivo la formación sacerdotal para aquellos jóvenes con vocación de servicio a Dios.

El acto será presidido por el cardenal Miguel Obando Bravo y contará con la presencia de los iniciadores del camino Neocatecumenal: Kiko Argüello, Carmen Hernández y el padre Mario Pezzi.

También estarán presentes unas dos mil personas provenientes de las comunidades de todo el país y Centroamérica.

El camino Neocatecumenal está presente en más de 100 naciones, con 52 seminarios misioneros y cerca de 1,000 presbíteros ordenados para la Iglesia Universal.


QUIEN ES KIKO ARGÜELLO

Kiko Argüello, proviene de una familia cristiana tradicional de Madrid.

Entró a la facultad de Bellas Artes de Madrid donde el ambiente era completamente ateo y marxista. De joven se dedicó a pintar, ganó un premio nacional de pintura en España. Influido por este ambiente se fue alejando de la Iglesia y entró en profunda crisis existencial buscando el sentido de su vida. Una cosa tenía clara: no podía engañarse a sí mismo, o creía seriamente en Dios, si no creía, era mejor dejar la Iglesia.

Se sentía muerto interiormente y sabía que su fin sería el suicidio, antes o después. Estaba sorprendido de que la gente fuese capaz de vivir cuando él no era capaz de vivir de esta manera. Vivir cada día significaba todo un sufrimiento. En su mente y desesperación surgían las preguntaba: ¿Para qué vivo? ¿Para qué levantarme? ¿Quién soy yo? ¿Para qué gano dinero? ¿Para qué casarme?

Aquello dentro de él era como un abismo, pero que en el fondo de sí mismo era un llamado de Dios.


EL ENCUENTRO CON DIOS

Pero un día en esta situación desesperada, entró a su cuarto y se puso a gritar a ese Dios que no conocía. Le gritaba: Ayúdame. No sé quién eres y en aquel momento el Señor tuvo piedad de él, pues tuvo una experiencia profunda de encuentro con el Señor que le sobrecogió. Recuerda que lloraba amargamente, pero escuchó una vos que le decía: “Quedas libre, gratuitamente quedas libre”.

Luego en una alocución de Juan XXIII que decía que Jesús está en los pobres y enfermos, lo insta en 1964 a vivir en las Chabolas de Palomeras altas, en los suburbios de Madrid, España.

“No fui ahí, a enseñar a la gente ni a predicarles el evangelio, fui ahí, tratando de encontrar a Jesucristo, entre los más miserables de la tierra”, reconoce luego de la conversión.

En realidad Dios tenía un claro proyecto sobre él; lo necesitaba en las Chabolas para empezar un camino de conversión y salvación para muchísima gente.


INICIANDO LA OBRA

Viviendo ahí, en las Chabolas, entre gitanos y gente muy marginada, “tomaba la guitarra, cantaba, abría la escritura... y el Señor le daba un significado a la palabra para poder amarles a ellos”. Ahí tuvo muchos problemas y conflictos, pero tuvo un ángel custodio, el arzobispo de Madrid Monseñor Casimiro Morcillo, que llegó, incluso a las barracas a impedir que la Policía destruyese la Chabola.

Ciertamente que Kiko al recibir la gracia especial de Dios, y a través de la experiencia con los pobres provoca el deseo de la conversión transmitiendo la buena noticia de que sólo Dios te ama y te salva de la muerte que llevamos dentro.

De esta forma Dios enseñó a Kiko a responder con un proceso de iniciación en la fe a aquellas gentes marginadas de los suburbios, de modo, que sin saberlo fue recorriendo con ellos un proceso que después desembocaría en una renovación de lo que fue el catecumenado primitivo.

Con un lenguaje adaptado a todos los hombres de hoy, desde los más sencillos y los más pobres a todos los demás. Millones de personas siguen hoy el camino Neocatecumenal, iniciado por Kiko Argüello y Carmen Hernández.


SOBRE EL NEOCATECUMENADO

Los estatutos del camino Neocatecumenal fueron aprobados por su santidad Juan Pablo II el 29 de junio del 2002.

El neocatecumenado es un itinerario de fe y conversión que se vive dentro de la estructura de la parroquia en comunión con el obispo y el párroco para dar vida pastoral de evangelización y catequesis permanente de adultos. Es un camino concreto para cristianos que lo recibieron de niños pero que ahora adultos desean revivir en la fe que le legaron sus padres y que ésta se manifieste al mundo en los signos que el mundo moderno necesita presenciar para creer en Jesucristo: el amor y la unidad.

El camino Neocatecumenal es ciertamente una de las realidades más importantes en la vida actual de la Iglesia.

En Nicaragua hizo presencia en 1974 por petición del cardenal Miguel Obando Bravo y del padre Miguel del Palacio, párroco del Santísimo Redentor, siendo los primeros catequistas el padre José Ángel Castillo de nacionalidad española y los italianos Paolo (Pino) Protanzo y Lucía Napoletani.

En el país existe actualmente unas 300 comunidades en todas las diócesis de Nicaragua. En los seminarios Redemptoris Mater se han ordenado unos 25 presbíteros que sirven a la Iglesia en Nicaragua y en otros países tan lejanos como Japón y Australia. También han ingresado a monasterios de vida contemplativa cerca de 20 muchachas que han querido dar su vida totalmente a Jesucristo.


SEMINARIO REDEMPTORIS MATER, UNA SOLICITUD DEL PAPA

Ante la necesidad de impulsar una nueva evangelización con el surgimiento de nuevos hombres con vocación sacerdotal, que promuevan los valores y el acercamiento al Creador, Su Santidad Juan Pablo II, en su segunda visita a Nicaragua, en 1996, pide al cardenal Obando y Bravo, la creación de un Seminario Misionero.

Es así que se inicia una nueva obra en Nicaragua para el servicio de Dios. El 3 de agosto de 1997, el edificio del Seminario Redemptoris Mater, es erigido por el cardenal Miguel Obando y Bravo, y consagrado a la Santísima Virgen de Guadalupe.

Actualmente son muchos los seminaristas, procedentes de 11 naciones, que se están preparando en el Seminario.

El Seminario es rectorado por el arzobispado de Managua.

En el Seminario el ritmo de vida es intenso, pero consagrado a Dios, donde se vive con vitalidad la fe y el descubrimiento de la propia vocación.

Las celebraciones de la Eucaristía y la Liturgia, ocupan una posición relevante.

La convivencia en el Seminario con la comunidad cristiana compuesta por matrimonios, muchachos y muchachas, gente mayor, ayuda al conocimiento propio, a la aceptación humilde de los demás y a la comparticiòn de lo que se es y de lo que se tiene.


EVANGELIZANDO EN LA MODELO

Desde hace tres años, el Seminario Redemptoris Mater, inició una misión evangelizadora en la Cárcel Modelo de Tipitapa.

Ahí, en la cárcel, se fundó una comunidad con 40 presidiarios que tenían sed del pan de la enseñanza cristiana que conduce al encuentro con Dios.

“El sufrimiento y la ansiedad eran notorios”, comenta uno de los seminaristas.

La cárcel es una dura realidad, en la que el ser humano busca el acercamiento del Creador, para poder fortalecerse y reconfortarse en la fe.

Para monseñor Jorge Solórzano, el Seminario es un acontecimiento de gran trascendencia para el pueblo católico de Nicaragua.

“El Seminario es importante para la formación de aquellos jóvenes que tienen vocación sacerdotal y que quieren servir al Señor Jesucristo”, expresó Solórzano.