CRUCIFIXIÓN

 El amor toma sobre sí el pecado del mundo para perdonar a los pecadores. La cruz es el árbol de la vida plantado en el Calvario. El Pie de la cruz está sobre una cueva negra donde reposa la cabeza de Adán; en él toda la humanidad es bañada por la sangre de Cristo. El fondo arquitectónico muestra la muralla de Jerusalén. Cristo ha sufrido fuera de la muralla de la ciudad e invita a los creyentes a seguirlo "para que no tengamos una ciudad estable". Cristo en la cruz no ha perdido nada de su majestad real, dice S. Juan Crisostomo "Yo lo veo crucificado y lo llamo rey". En él se cumple la palabra del Evangelio: "Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza." (Mt 8,20). Él reclinará su cabeza en la cruz, en la voluntad de Dios así como los cristianos. Los brazos están extendidos en signo de entrega total. La Virgen siempre a su derecha, está en actitud de rebicimiento mientras Cristo le dice refieriéndose a Juan: "Mujer ahí tienes a tu hijo". Con Juan somos acogidos todos nosotros. La figura a la izquierda de la cruz es S. Juan.

Pintura expuesta en: S.Bartolomeo en Tuto