APARICIÓN A LOS DISCÍPULOS

 La Resurrección de Cristo es la victoria que destruye la muerte. El cuerpo glorioso del Hombre Nuevo reaparece en este mundo sin estar atado a sus leyes. Puede pasar a través de la puerta cerrada y desaparecer delante de los ojos de los discípulos. El Resucitado deshace todas las divisiones, está en total comunión: "El que de dos pueblos hizo uno, derribando el muro que los separaba, la enemistad". (Ef.2,14) Los dos apóstoles en primer plano son S. Andrés y S. Pedro que representan respectivamente la Iglesia de Oriente y la de Occidente.

Pintura expuesta en: S.Bartolomeo en Tuto