Los historiadores ven, en la oración de institución de los ostiarios (datable, quizás, a mediados del s. III) el primer compromiso sagrado por parte de la Iglesia para la tutela y cuidado de los bienes: «Cuidad que por vuestra negligencia no se pierda ninguna de las cosas que hay en la iglesia. Actuad de modo tal como para rendir cuenta a Dios de las cosas que son custodiadas por estas llaves (que se os confían).

EGGER A., Kirchliche Kunst und Denkmalpflege, Brixen 1932, p. 7: «Providete (...) ne per negligentiam vestram illarum rerum, quae intra ecclesiam sunt, aliquid pereat. Sic agite, quasi Deo reddituri rationem pro iis rebus, quae his clavibus recluduntur».     

   Convivencia con responsables y ostiarios del Camino   
   Oración para preparar la sala para la Eucaristía 
   Oración para preparar el Pan de la Eucaristía  
   Forma de realizar el pan eucarístico (Matzot)