(CAMINEO.INFO)- La Iglesia rechaza la acción de eutanasia o suicidio asistido a Inmaculada Echevarría, porque es "terrible, equivocada y supone un gran sufrimiento".
Además de los motivos morales existen los judiciales, pues con este hecho, se ha incurrido en delito; aunque la vara de medir de algunos politicos varía según con quien se use.
El Arzobispo de Toledo y Cardenal Primado de España, Antonio Cañizares, lamentó y rechazó ayer la consumación de lo que consideró una "acción de eutanasia o suicidio asistido" en referencia a la muerte en Granada de Inmaculada Echevarría, la mujer que pidió ser desconectada del respirador que la mantenía con vida.
El cardenal Cañizares señaló que esta muerte es uno de los "hechos dolorosos que estos días nos hacen sufrir a todos y que denotan una situación social en España que debemos superar, si no queremos conducirnos por derroteros de quiebra de humanidad y moral".
"Que Dios tenga misericordia de doña Inmaculada: es lo que nos cabe hacer, orar por ella", afirmó el cardenal Cañizares, quien añadió que además hay que manifestar el rechazo a tales prácticas, "a tanta propaganda que dispone favorablemente a la eutanasia".
En este sentido pidió extremar los cuidados a los enfermos con enfermedades incurables y degenerativas para acompañarles, "estar a su lado con amor, ayudarles a descubrir el sentido del dolor y el sufrimiento, mostrarles nuestra solicitud humana y cristiana, y levantar su ánimo, su fe y su esperanza".
Igualmente, el arzobispo de Granada, monseñor Francisco Javier Martínez lamentó ayer la muerte de Inmaculada Echevarría la pasada noche después de que le fuera retirado el respirador artificial.
Desde el programa La Tarde con Cristina de COPE, monseñor Francisco Javier Martínez criticó ayer la aplicación de la eutanasia y considera que se trata de una decisión "terrible", "equivocada" y que además, "supone un gran sufrimiento".
Al mismo tiempo, aseguró que no se atrevería a juzgar la decisión de Inmaculada puesto no es misión de la Iglesia juzgar a las personas. También el arzobispo de Granada recuerda que la Iglesia rechaza la eutanasia porque es un mal.
Por otro lado, el cardenal arzobispo de Sevilla, monseñor Carlos Amigo Vallejo cree que es “indigno” ayudar a morir a una persona, en referencia a Inmaculada Echevarría que falleció el miércoles en Granada tras serle desconectado el respirador que la mantenía con vida.
El cardenal Amigo aseguró que este caso se ha utilizado políticamente y desde un punto de vista ideológico. “Se ha hecho de este caso una utilización fuera de lo ideológica y comercial por parte de algún medio de comunicación” y recordó que hay muchas personas y enfermos terminales que pasan por dificultades pero ante ello, “también existen muchos medios para ayudarles a vivir y no a morir”.
En cualquier caso, no solo son razones morales las que afectan a este caso, ya que en el caso de Ramón Sampredro, la justicia habló claro y no permitió su ‘suicidio’ por más que él lo pidiese, pues el Estado ha de defender el derecho a la vida de la persona.
En este caso, la Junta de Andalucía no ha contado con la justicia, se la ha saltado, tomando ella misma sus conclusiones y actuando como ha querido, sin ajustarse a derecho. Es por ello que la justicia ahora debería aplicar la ley contra quienes han delinquido, por omisión o por acción.
En cualquier caso, no deja de sorprender las alegaciones que hace la Junta de Andalucía, gobernada por el mismo partido político que el gobierno de España: El PSOE.
Mientras defienden el derecho de la persona a morir libremente si es su deseo, atenúan o liberan a un asesino de veinticinco personas por negarse a comer, como en el caso de Iñaki de Juana Chaos, aludiendo al deber del Estado a salvarle la vida.
¿Qué vida hay que salvar y que vida hay que quitar? Está visto que la vara de medir de estos políticos varía según sus propósitos, sin ajustarse a derecho y mucho menos a la moral, pues carecen de ella y quizás jamás la hayan conocido.