(CAMINEO.INFO)- La Administración sanitaria volvió a insistir en que "garantizará el cumplimiento de la petición de la paciente", es decir, su muerte. La eutanasia pasiva, gana la batalla a la vida.
Como ya publicamos hace un tiempo desde esta web pues sabíamos que ocurriría, Inmaculada Echevarria, la mujer que desde los 11 años sufría una distrofia muscular que la mantenía unida a un respirador artificial, falleció ayer en el Hospital San Juan de Dios de Granada, donde fue trasladada por la mañana a petición de la Clínica privada de San Rafael, en la que fue atendida durante los últimos 10 años de su vida.
Inmaculada falleció a las 21.00 horas al serle retirado el respirador artificial que la mantenía con vida, según informó en un comunicado la Delegación Provincial de Salud de Granada. De este modo, la paciente ha visto cumplida su petición de rechazo de tratamiento y prescindir del sistema de ventilación mecánica que la mantenía artificialmente con vida.
La Delegación Provincial de Salud de la Junta de Andalucía en Granada anunció ayer que se procedía al traslado al Hospital de San Juan de Dios, dependiente del Servicio Andaluz de Salud (SAS), de Inmaculada Echevarría, solicitud que había demandado la dirección del Hospital San Rafael de la Orden Hospitalaria San Juan de Dios en el que se encontraba ingresada.
Según informó la Junta en un comunicado, esta decisión atiende al deseo de "evitar molestias innecesarias" a la paciente, que ha quedado ingresada en el área de Cuidados Básicos.
Además, la Junta afirmó que la paciente va a continuar siendo atendida por el mismo equipo médico asistencial que ya la venía tratando en el Hospital San Rafael, manteniendo en todo momento "el marco de confidencialidad y privacidad que corresponde a la relación entre médico y paciente".
Sus restos mortales serán incinerados previsiblemente el próximo viernes en el cementerio municipal, a cuyo tanatorio fueron trasladados en la noche del miércoles, según informaron fuentes de la funeraria.