(CAMINEO.INFO)- Una mujer de Estados Unidos que llevaba seis años en coma despierta durante tres días y habla con su familia e incluso realiza una entrevista en televisión. El debate sobre la aprobación de la eutanasia se tambalea.
El pasado domingo Minnie Smith fue a saludar a su hija. Y tras preguntarle como todos los días que como estaba, por primera vez en mucho tiempo, ella respondió. "Estoy bien". Dos simples palabras que revolucionaron por completo a toda la familia, ya que eran las primeras que pronunciaba esta mujer, Christa Lilly, tras seis años en estado vegetativo.
"Es algo sorprendente, que no puedo explicar", ha reconocido su neurólogo, el doctor Randall Bjork, que añade que este caso excepcional "nos hace pensar que las personas que se encuentran en un estado vegetativo pueden ser algunas veces conscientes de sus circunstancias, a diferencia de lo que creíamos hasta ahora". El doctor Bjork intentará ahora estimular el cerebro de Lilly con diversos métodos para que vuelva a "despertar". Si alguien, su madre por ejemplo, hubiese pedido la eutanasia para ella, ya no cabría intento alguno para que despertase, la habrían asesinado.
En el año 2000, Christa Lilly, de Colorado (EEUU), sufrió un ataque al corazón y un ictus (un infarto cerebral). Desde entonces ha permanecido en un estado de "mínima consciencia", similar al coma pero con los ojos abiertos. Su madre, Minnie Smith, se ha encargado de cuidarla en casa durante todo este tiempo.
Los neurólogos Don Smith, del Instituto Neurológico de Colorado, en Denver, y James Kelly, del Hospital Universitario de la misma ciudad, explicaron que Lilly estaba en un "estado de mínima consciencia" causado por la falta de oxígeno en el cerebro que causó su parada cardiaca en noviembre de 2000. Desde entonces, ha estado despierta un total de 12 días, a veces durante un día y otras veces varios.
Lilly, que en la actualidad tiene 49 años, ya se había despertado en otras cuatro ocasiones, pero nunca con tanta lucidez como ahora. Sonriente y contenta por ver de nuevo a sus hijas, es madre de cuatro, y a sus tres nietos, lo primero que pidió fue probar sus platos favoritos: el pez gato, pasteles y helados. Aunque durante estos años se ha alimentado a través de un tubo, que la mantiene con vida, comer no es un problema para esta paciente.
Según informaba The Denver Post, la madre de la paciente le dijo hace un año a su neurólogo, Randall Bjork, que su hija tenía intervalos de lucidez. "No la creí", dijo Bjork. Pero el martes, la madre se presentó en su despacho con la hija y un equipo de la televisión local KKTV, una filial de la cadena CBS, a la que ha concedido una entrevista exclusiva en la que ha reconocido sentirse feliz y ha explicado que su mayor frustración "es aprender a hablar de nuevo".
Esta noticia, ayuda a defender lo que la Iglesia siempre ha puesto como bien supremo: El derecho a la VIDA. Que desde siempre ha sido un don de Dios regalado al hombre y solo a Él le corresponde darla o quitarla.
Un poco de historia
Un historiador griego nos narra que el rey Dámocles quiso un día mostrar a varios de sus envidiosos consejeros cómo vivía un rey. Los invitó al banquete de corte: manjares espléndidos, vinos y perfumes. La vida de rey se les hacía apetecible. Pero en un momento el rey les invitó a levantar la mirada. ¿Y qué es lo que vieron? Una afilada espada pendía sobre sus cabezas y se balanceaba amenazante. Los invitados dejaron de comer y temblaron. En ese momento comprendieron lo importante que es la vida.
Esa misma sensación la prueban quienes, pasados algunos algunos años o padeciendo alguna enfermedad, son internados en cualquier hospital con una enfermedad grave sobres las espaldas. Hay dudas, desconfianzas y temores porque otra "espada" cuelga de sus cabeceras de enfermos: la eutanasia.