(CAMINEO.INFO).- CEM.- El próximo 20 de mayo celebraremos la LXI Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales. "Los niños y los medios de comunicación social: un reto para la educación”, es el tema que el Santo Padre ha elegido para este año. Así mismo redactó un mensaje, en el cual invita a todos los sectores católicos en el área de Comunicación Social a promover, meditar y profundizar la reflexión que aborda.
Este mensaje ha de ser una base sobre la cual los Medios católicos de comunicación debemos actuar con estrategias definidas y planes concretos, en bien de la formación e información de los niños.
El Santo padre nos dice: “La relación entre los niños, los medios de comunicación y la educación se puede considerar desde dos perspectivas: la formación de los niños por parte de los medios, y la formación de los niños para responder adecuadamente a los medios. Surge entonces como una especie de reciprocidad que apunta a la responsabilidad de los medios como industria, y a la necesidad de una participación crítica y activa por parte de los lectores, televidentes u oyentes. En este contexto, la formación en el recto uso de los medios es esencial para el desarrollo cultural, moral y espiritual de los niños.” (Mensaje para la JMCS, n.2)
Los niños, el presente y futuro de nuestra nación, son la esperanza de la Iglesia. En ellos debemos enfocar también nuestra mirada mediática. Debemos encauzar nobles actividades, lecturas, artículos, páginas web, programas de radio y televisión, revistas así como un sinfín de iniciativas que aún no han visto la luz. Solamente con una sana y productiva formación e información de los Medios de Comunicación podremos encauzar la energía y entusiasmo de los niños positivamente.
Es nuestra labor como comunicadores católicos proveer de subsidios atractivos sobre el Evangelio y el servicio a la Iglesia a todos los niños. Si no brindamos un rostro de Cristo actual, coherente a los tiempos y lugares, real y dinámico para los niños, la labor mediática se quedará sectorizada sólo para los adultos formados y no para los niños, almas sedientas del mensaje Evangélico que aún desconocen.
A través de la RIIAL, deseamos unificar fuerzas para llevar adelante iniciativas que promuevan una mayor formación e información de los niños a través de Internet y otros medios de Comunicación. Así lograremos contribuir en el fortalecimiento del espíritu cristiano en los niños.