(CAMINEO.INFO) Aguascalientes/MEXICO.-. Con la participación de miles de feligreses reunidos en la Plaza de la Patria, frente a la catedral de esta ciudad, el cardenal de Guadalajara, Dr. Juan Sandoval Iñiguez, presidió la misa exequial del que fuera el VI obispo residencial, Mons. Ramón Godínez Flores (Jamay, Jalisco, 1936), quien murió a los 71 años a consecuencia de cáncer de páncreas, como informó el Dr. David Martínez, Director médico de FASA. Al concluir la celebración eucarística su cuerpo fue sepultado en la capilla de Nuestra Señora de Lourdes, en la misma iglesia catedral, construida entre los años 1704 y 1738.
Al iniciar la misa en la que estuvo acompañado por 24 obispos, el Cardenal Sandoval pidió a Jesucristo -Supremo Pastor- “que reconozca y reciba en su Reino, a Monseñor Ramón Godínez Flores, le conceda el premio de sus trabajos pastorales y la corona perenne de la gloria. Que nuestro obispo, que consagró su vida a anunciar el Evangelio de Cristo, goce ahora contemplando cara a cara a aquella misma Verdad que ya cuando vivía en este mundo vislumbró en la Palabra de Dios y predicó a sus hermanos”. Y ya en la homilía –sin hacer un panegírico-, comentó que “el obispo Godínez Flores podía representar muy bien al apóstol Natanael, aquel hombre sencillo y sin doblez, humilde, porque eso era el señor Godínez.
Era un hombre justo y podemos pensar que su alma está en las manos de Dios. También tomamos ejemplo de su fe. Era un hombre de fe, sencillo, pero de una fe profunda y firme, que confesó con el amor, con el trabajo, con la obediencia a Cristo, el Primogénito de la creación”. No dejó de señalar que las alabanzas que se hacen del que fuera el sexto obispo de Aguascalientes, son muy merecidas.
En la misma celebración, se dio lectura al testamento que firmó Godínez Flores el viernes 13 de abril. Habla de los achaques que vinieron mermando su salud, desde el 11 de septiembre pasado. Como consecuencia de los estudios médicos, escribió: “he pensado en arreglar mis cosas y prepararme para el encuentro definitivo con el Señor”.
Pbro. José Manuel Anceno Rivas