(CAMINEO.INFO) - El próximo jueves celebraremos la solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, la tradicional “Fiesta del Corpus”. Es la ocasión de renovar nuestra fe en el misterio central del cristianismo: el Señor Jesús está realmente presente en medio de nosotros en el Sacramento del Altar.
Una tentación fuerte y peligrosa es vivir olvidándonos de Dios, como si no existiera, o en todo caso teniéndolo como algo muy lejano sin que influya en nuestra vida ordinaria. Por la Encarnación, el Hijo de Dios ha querido entrar en el mundo; se ha hecho en verdad nuestro hermano, comparte nuestra historia. Al quedarse en este Sacramento admirable se hace nuestro alimento y compañero de camino, solidario con la humanidad hambrienta y desorientada.
Iluminados y fortalecidos por Jesús vivo, como verdaderos creyentes, avanzamos por el tiempo con la certeza de que no vamos solos. No basta la técnica ni el progreso social para dar respuesta a las inquietudes más hondas del corazón humano.
En la Eucaristía el Señor da nuevo sentido a toda la búsqueda y el esfuerzo que realiza el hombre. Transformar la realidad humilde del pan en su Cuerpo glorioso es dignificar el mundo. Renovar la Alianza en la copa de su Sangre es descubrir el verdadero valor del sufrimiento.
Recibir la Comunión nos abre también a una nueva relación social con nuestros prójimos. El Señor de la Paz construye por la fuerza de su Espíritu la unidad entre los que andamos dispersos integrándonos como miembros de su Cuerpo.
Adorar el Cuerpo Santísimo del Señor es vivir en profundidad y verdad nuestro encuentro con Él, cultivar su amistad; pero en la misma adoración se rompen las barreras del individualismo y se fomenta la apertura y el amor a los hermanos.
Desde ahora les anuncio con gozo que la Arquidiócesis de Morelia ha sido elegida por los Obispos de México en la última Asamblea Plenaria del mes de abril como sede del próximo Congreso Eucarístico Nacional que tendrá lugar a principios de mayo del próximo año 2008. Morelia será entonces el centro de la vida eclesial de nuestra patria.
+ Mons. Alberto Suárez Inda
Arzobispo de Morelia