(CAMINEO.INFO)- Valencia/ESPAÑA- El arzobispo de Valencia, monseñor Agustín García-Gasco, ha presidido una misa por las víctimas del terrorismo y ha afirmado durante la celebración que “no se puede pactar con los terroristas el futuro de España” porque “ETA y la cultura de la muerte que la envuelve se han convertido en la peor amenaza para la paz”.
“No hay negociación política posible con las armas”, ha insistido el prelado que ha precisado que “sólo la aceptación previa del Estado de Derecho hace posible el camino de la paz”.
Durante la homilía que ha pronunciado en la misa con la que se han concluido las I Jornadas sobre Terrorismo en la Sociedad Española, organizadas por la Universidad Católica de Valencia “San Vicente Mártir” y Popular TV, monseñor García-Gasco ha manifestado que “el testimonio de las víctimas es imprescindible para reavivar en todos nosotros la urgencia del respeto a la vida y a la libertad de todos los seres humanos, sin distinciones ni restricciones ni de tiempo ni de lugar”.
También, Monseñor García Gasco, ha expresado que “cuando la dignidad de la persona queda ultrajada porque se atenta contra su vida, contra su libertad o contra su capacidad para conocer la verdad, los cristianos no podemos callar”.
Se ha remitido también el prelado a las “reiteradas condenas que la inmensa mayoría de personas y grupos sociales hacemos de la violencia terrorista”, y ha dicho que “a pesar de ellas observamos y sufrimos ambigüedades que ocultan el enjuiciamiento moral coherente del terrorismo”.
Ante tal situación, el arzobispo de Valencia ha reiterado que “nunca puede existir razón moral alguna para el terrorismo” y, por ello, “quien se sirve del fenómeno del terrorismo para sus intereses políticos comete una gravísima inmoralidad”.
Monseñor Agustín García-Gasco, también ha rechazado en su homilía “el silencio sistemático ante el terrorismo” pero también ante las “manipulaciones manifiestas”, sobre las que “un cristiano no puede callar”. A este respecto, ha subrayado que “la cesión permanente ante la mentira comporta la deformación progresiva de las conciencias”.
El arzobispo de Valencia ha rechazado como una “perversión” el “olvido que han sufrido las víctimas del terrorismo y su drama humano”.
La atención a las víctimas “es un ejercicio de justicia y de caridad social: un camino necesario para la paz, una exigencia de justicia y de caridad”.
Monseñor García-Gasco ha agradecido finalmente a la UCV, a Televisión Popular del Mediterráneo y a la Asociación de Víctimas del Terrorismo la organización de las jornadas.