En la ciudad de Marjeyún, un grupo de militares españoles se congregó a las 07.00 hora local (04.00 GMT), al igual que los feligreses libaneses, a la puerta de la iglesia de San Pedro de los griegos católicos llevando velas en sus manos.
Después de un rezo especial, al que denominan "ataque", el obispo Georges Haddad golpeó la puerta de la iglesia diciendo "abra la puerta, soy Jesús que resucitó".
Al final de la misa, que duró dos horas y durante la cual se leyeron oraciones en español, los fieles se pusieron en la puerta y comenzaron a cascar huevos. Esta es una ceremonia que los drusos libaneses repiten cada domingo de Resurrección, en homenaje a su centenaria convivencia con los cristianos ortodoxos de la zona.
Se trata de una tradición en la que cada familia pinta huevos cocidos y los comparte con sus familiares e invitados, haciendo una especie de competencia para ver quién rompe más. Los soldados españoles acompañaron a los niños drusos en esta tradicional ceremonia.
En la localidad cercana de Kleia, el coronel Luis Martínez, vice comandante de la Brigada Este de la FINUL, participó junto a más cascos azules en la misa, donde también se leyeron oraciones en español, pronunciadas por el capellán de los paracaidistas, el padre Francisco.
En nombre del general Martín Ambrosio, jefe de los cascos azules presentes en la zona, el coronel Martínez agradeció la invitación hecha para que compartan las festividades cristianas y señaló que "rezamos para que se instaure la paz en Tierra Santa y en el Líbano".
Al igual que en Marjeyún, los militares españoles cascaron huevos con los fieles de Kleia, mayoritariamente maronitas (católicos de Oriente).
El contingente español ha colaborado con la Iglesia local en todas las celebraciones de la Semana Santa. Así, el Jueves Santo,en la Misa de la Cena del Señor, el obispo monseñor Haddad lavó los pies a soldados españoles. También la banda de música acompañó las procesiones, y un grupo de militares participó en el Vía Crucis.
También en las tropas desplazadas, y dentro de la tarea pastoral organizada por el arzobispado castrense, los soldados cuenta con la asistencia de los capellanes.