(CAMINEO.INFO)- En la tarde de ayer, en un acto celebrado en el ayuntamiento de Tarragona y presidido por el alcalde de la ciudad, Joan Miquel Nadal, el arzobispo de Barcelona Mons. Lluís Martínez Sistach ha recibido el título de Hijo Adoptivo de Tarragona.
En el acto estaba presente la corporación municipal, así como Mons. Jaume Pujol Balcells, arzobispo metropolitano de Tarragona y primado, Mons. Joan Carrera Planas, obispo auxiliar de Barcelona, y Mons. Joan Martí Alanis, arzobispo-obispo emérito de Urgell.
Con el Salón de Plenos del Palacio municipal, lleno de personas deseosas de acompañar al arzobispo Lluís, se ha desarrollado el emotivo acto que ha abierto el Teniente de Alcalde Sr. Albert Vallvé el cual, en su parlamento, ha glosado la figura del Dr. Martínez Sistach, quien, durante siete años, cuidó de la Archidiócesis de Tarragona. Ha recordado que el actual arzobispo de Barcelona nació en aquella ciudad el 29 de abril de 1937 y que en 1997 fue nombrado arzobispo de Tarragona. Durante su estancia en la sede de san Fructuoso fue presidente de la Conferencia Episcopal Tarraconense y miembro de la Comisión permanente de la Conferencia Episcopal Española. También recordó que el año 1996 el papa Juan Pablo II lo había designado consultor del Pontificio Consejo para los Laicos y el año 2002 miembro del Pontificio Consejo para los Textos Legislativos.
El Sr. Vallvé destacó también la faceta humana del prelado, haciendo especial noticia a su bondad y su preocupación por las cosas de la ciudad. Recordó también que el acuerdo municipal se había tomado por unanimidad de todo el consistorio.
Acto seguido, en medio de fuertes aplausos, el Alcalde de Tarragona ha entregado al Dr. Martínez Sistach el título de Hijo Adoptivo.
Mons. Martínez Sistach ha agradecido la distinción que se le hacía y que, en palabras textuales, "me llega ciertamente al corazón". También ha manifestado su agradecimiento por "la ayuda de muchísimas personas que siempre me prestaron su leal y generosa colaboración. Pienso en los queridos sacerdotes ejerciendo su ministerio en la Curia Diocesana y en las parroquias e instituciones diocesanas, en los diáconos, religiosos y religiosas y en una multitud de laicos y laicas que me ayudaron en el servicio religioso, social y cultural en esta antigua y moderna Tarraco."
Más adelante, el arzobispo Lluís ha dicho que recordaba "con gozo las cordiales relaciones de diálogo y colaboración con todas las autoridades y con las instituciones culturales y sociales buscando entre todos contribuir a la realización de las personas y al bien del país."
Con tono emocionado el Dr. Martínez Sistach ha recordado las palabras de su despido de la Archidiócesis: "Os confieso que siento una profunda tristeza para dejar la Iglesia Metropolitana de Tarragona y primada, que durante siete años he amado y servido, que me ha acogido y me ha prestado siempre una colaboración eclesial constante". Y, acto seguido, ha añadido: "Con esta decisión municipal que hoy me comunicáis solemnemente, vuelvo a esta querida ciudad de Tarragona que a partir de hoy es todavía más mi ciudad por haberme hecho hijo suyo."
Ha acabado su intervención diciendo: "Os digo lo mismo que como obispo os dije en la homilía de despido en la Catedral: "Las puertas de mi corazón han estado bien abiertas y lo estarán siempre para todos vosotros". Mi cordial saludo y mis mejores deseos para las autoridades y para todos los ciudadanos y ciudadanas de Tarragona. Con la lengua latina, que tanto cuadra a esta ciudad tan romana, le digo, con gozo y agradecimiento: Tarragona vivas, crescas et florescas."
Una gran ovación ha acogido estas palabras y, a continuación, ha hecho uso de la palabra Mons. Jaume Pujol, el cual ha hablado del legado del arzobispo Lluís y ha alabado la decisión del Ayuntamiento indicando que un acto como éste era un buen anticipo de la Semana Santa.
Después, ha intervenido al Sr. Joan Miquel Nadal, quien ha referido una serie de vivencias y anécdotas personales relacionadas con Mons. Martínez Sistach, y ha dicho que se alegraba de que Tarragona tuviera ahora un nuevo tarraconense de la valía del arzobispo Lluís. Entre otras cosas recordó a los cinco arzobispos de Tarragona que había conocido, dedicando un cálido elogio a la figura del cardenal De Llega y Castro po todo el cuanto hizo por la enseñanza y por su decidida actitud ante las autoridades civiles, cerrando el paso en cierta ocasión a la policía que quería entrar en la Catedral para detener unos sacerdotes. También ha recordado al Dr. Pont i Gol, figura clave de la transición, y al Dr. Ramon Torrella, el arzobispo del concilio provincial Tarraconense. En tono festivo se ha dirigido a los doctores Martínez Sistach y Pujol ha acabado dando la bienvenida al nuevo conciudadano.