(CAMINEO.INFO) - Javier/ESPAÑA.- Un total de siete autobuses y numerosos vehículos particulares reunieron ayer a unas 300 personas, procedentes de Navarra, Aragón, La Rioja y País Vasco, en el Auditorio Juan de Jaso de Javier, donde tuvieron lugar los actos correspondientes a la 45º edición de la "Javierada del Dolor". El acto espiritual, que fue convocado por la Delegación de Misiones de Pamplona-Tudela, la Pastoral de Salud y los Enfermos Misioneros, sirvió como colofón a la XV Jornada Mundial de Enfermos, y coincidió con la Solemnidad de Pentecostés y la conmemoración del Día de Acción Católica y del Apostolado Seglar.
La ceremonia eucarística, que dio comienzo a las cinco de la tarde, fue oficiada por el obispo de Aguarico (Ecuador), Juan Esteban Sádaba Pérez. El religioso, natural de Pamplona y misionero en el país sudamericano, se ofreció personalmente a presidir la ceremonia. En primer lugar, Sádaba dio la bienvenida a todas aquellas personas que, pese a sus dolencias y enfermedades, han asistido a la "Javierada del Dolor", y les animó a que ofreciesen su sufrimiento a las necesidades del resto del mundo, como solicitó recientemente el Papa, Benedicto XVI. Asimismo, pidió a los participantes que se acordasen del trabajo realizado por los misioneros y uniesen su sufrimiento actual con el de Dios. Por último, recalcó el hecho de que la ceremonia de ayer era la ceremonia de los misioneros, y animó a toda la sociedad para que uniera también su sufrimiento con el padecido por los misioneros.
Al término de la eucarístía, se celebró la bendición de los enfermos y tuvo lugar un festival con la presencia del grupo de los Auroros de Barañáin. La "Javierada del Dolor" dio comienzo en 1962, gracias al empeño de los numerosos amantes del santo navarro, como Javier Osés y Rosario Jaurrieta, y su gran sensibilidad hacia los enfermos.