(CAMINEO.INFO)- Sevilla/ESPAÑA- La Plaza de Toros de la Maestranza de Sevilla, fue escenario privilegiado el pasado 1 de junio, del Encuentro Festivo de la Asamblea Diocesana de Laicos. Con el lema "Unidos para que el mundo crea", se congregaron cerca de 15000 personas en un ambiente de comunión y alegría.
Aunque estaba previsto el comienzo a las 21:00, lo cierto es que a esa hora se iniciaron los ensayos de cantos, y no se empezó hasta las nueve y media, con la llegada del Cardenal Arzobispo de Sevilla, Mons. Carlos Amigo, el nuncio de Su Santidad, Mons. Manuel Monteiro de Castro, y el arzobispo de Santiago de Compostela y presidente de de la Comisión de Apostolado seglar de la Conferencia Episcopal, Mons. Julián Barrio.
El encuentro estuvo dividido en tres partes: "Una mirada sobre el mundo" (Dios Padre y la Creación), "El camino de la Vida" (Jesucristo en las bienaventuranzas, y tres parábolas: el pobre lázaro, el fariseo y el publicano, y el hijo pródigo) y "Una sociedad con esperanza" (Espíritu Santo, y María como modelo). Estuvo amenizado por los grupos musicales "Siempre así", "Brotes de Olivo", la Escolanía de los Salesianos de la Trinidad y el Gospel del Claret, acompañados todos ellos por el coro diocesano que dirige Mercedes León Blanco (responsable de la Renovación Carismática).

Fotos: lleno inicial de la Plaza de Toros; actuación del grupo "Siempre así"; llegada de la Cruz de la Evangelización portada por seminaristas.
Hablaron inicialmente D. Enrique Belloso Pérez (Delegado Diocesano de apostolado seglar) y Doña Amalia Gómez Gómez (Vocal y ex-ministra). Monseñor Carlos Amigo comenzó su intervención preguntando a los presentes si habían ido a ver a las 15.000 personas que habían estado reflexionando sobre las cosas de Dios, a los grupos o el espectáculo: “Hemos venido a ver a Dios y que Dios nos vea. Lo vamos a hacer a través de muchos signos diferentes. Nuestra alegría es que Dios ha estado grande con nosotros. Bendito sea Dios que tanta alegría nos produce”.
El Alcalde de Sevilla, D. Alfredo Sánchez Monteseirín, hizo su entrada de forma tardía y protagonizó unos minutos de tensión: las cámaras lo enfocaron en las pantallas gigantes y hubo un amago de abucheo entre las gradas. El Cardenal Amigo llevó las aguas a su cauce estrechándole las manos en signo de acogida, concluyéndose en un gran aplauso cuando los presentadores anunciaron oficialmente la presencia del alcalde.
El Arzobispo de Compostela, D. Julián Barrio, invitó a los presentes a revitalizar la Iglesia, hacer oír el Evangelio y a formarse para la misión. El nuncio del Papa destacó la importancia de ser fieles a los designios de Dios y de la coherencia de fe y vida.
El recibimiento a la Cruz de la Evangelización fue uno de los momentos estelares de la noche: La Maestranza estaba iluminada por la luz de las velas que portaban los asistentes, y mientras tanto, en el escenario el grupo Brotes de Olivo acompañado de Siempre así y el Gospel del Claret cantaban “Nada nos separará del amor de Dios”. Después, el cardenal habló de que no se puede presumir si no es en la Cruz de Nuestro Señor: “Cómo podemos llevar la frente en alto si no es mirando a la Cruz, cómo enjugar tantas lágrimas. Siempre la misma luz. En la Cruz está la luz”. La Cruz de la Evangelización, fabricada para la ocasión, tenía incrustadas 4 pequeñas cruces (una en cada brazo), hechas con ramas de olivo del monte Getsemaní (Tierra Santa), y llevaba una Medalla y reliquia de Santa Ángela.
Luego leyó un mensaje de Benedicto XVI, y se concluyó, entre otras cosas, con una oración de envío.
Fue un encuentro impresionante, donde confluyeron oración, reflexión, discursos, canto, risas, arte, y mucha diversión. Duró casi 2 horas y media, lo que provocó la salida de personas mayores antes de tiempo. Lo más negativo, el sonido: hubo momentos en que no se oía al coro, a los solistas, o a los actores. Aún así, los asitentes salieron con una impresión muy positiva de los momentos allí vividos.
Mensaje del Papa a la Asamblea Diocesana de Laicos:
Secretaría de Estado
Primera Sección – Asuntos Generales
Vaticano, 19 de mayo de 2007
Su Santidad Benedicto XVI
Saludo con afecto al Señor Cardenal Carlos Amigo Vallejo, Arzobispo de Sevilla, así como a los sacerdotes, religiosos y fieles, con ocasión de la jornada conclusiva de la Asamblea Diocesana de Laicos, que durante este año se ha celebrado en esa Archidiócesis.
Con este motivo, el Papa les alienta a seguir profundizando en la comprensión de la misión esencial de los laicos en la Iglesia y en la sociedad actual, como agentes de la nueva evangelización. Al mismo tiempo, les anima a intensificar su formación cristiana y su vida de relación con Dios para que, como afirma el Concilio Vaticano II, “desde dentro, como el fermento, contribuyan a la santificación del mundo, y de esta manera, irradiando fe, esperanza y amor, sobre todo con el testimonio de su vida, muestren a Cristo a los demás” (LG 31).
Con estos vivos deseos, y mientras invoca por la materna intercesión de la Virgen María abundantes dones divinos sobre los participantes en ese encuentro diocesano, el Santo Padre les imparte la implorada Bendición Apostólica.
Cardenal Tarcisio Bertone
Secretario de Estado de Su Santidad
Camineo Sur