(CAMINEO.INFO)- CIUDAD DEL VATICANO- El arzobispo Silvano Tomasi, observador
permanente de la Santa Sede ante la Oficina de Naciones Unidas en Ginebra,
pronunció un discurso titulado "La Santa Sede y los retos actuales para
promover la salud", en el ámbito de la LX Asamblea Mundial de la Salud que
se celebra en esa localidad del 14 al 23 de mayo.
El arzobispo felicitó a Margaret
Chan, nueva directora general de la Organización Mundial de la Salud
(OMS), y elogió que el interés primordial durante su mandato fuera "la salud de las mujeres y de los
pueblos de África", recordando al mismo tiempo que la Iglesia Católica ha estado
siempre en primera línea ayudando a la mujer a" armonizar su bienestar
físico, psicológico y social con los valores morales y espirituales", ya
que "está convencida de la igual dignidad y complementariedad dada por
Dios a los hombres y mujeres".
Por cuanto se refiere a África,
"los Papas -dijo- han reiterado su preocupación porque (...) muchas
naciones son todavía presas del hambre, la guerra, los conflictos raciales y
tribales, la inestabilidad política y la violación de derechos humanos", y
recordó en particular la exhortación de Benedicto XVI a la comunidad
internacional, "No debemos olvidar África".
El observador permanente de la
Santa Sede alabó la atención de la Asamblea por las resoluciones relativas
a las epidemias de tuberculosis, malaria, y VIH, y recordó que el pasado
otoño, el Pontificio Consejo
para la Pastoral de la Salud convocó en el Vaticano a más de 500 expertos
para reflexionar sobre "los aspectos pastorales del tratamiento de
enfermedades infecciosas" y que Benedicto XVI, dirigiéndose a los
participantes, "acentuó la necesidad de una mayor justicia social en el
delicado sector del tratamiento y el cuidado de los enfermos para asegurar
una justa distribución de recursos para la investigación y el
tratamiento". Asimismo, el Santo Padre, en su reciente carta a la
cancillera Angela Merkel, cuando Alemania asumió la presidencia del G8, abogaba por
"la necesidad de acceso a la tecnología médica y farmacéutica sin imponer
condiciones jurídicas o económicas".
En este sentido, el arzobispo
lamentó la desaparición anual de diez millones y medio de niños menores de
cinco años, víctimas de "enfermedades tratables en los adultos pero para
quienes no hay todavía dosis y fórmulas apropiadas de tratamiento
pediátrico". A esto hay que añadir que "solamente el 15 % de niños
seropositivos que necesitan tratamiento anti-retroviral tiene acceso a
esta terapia que les salva la vida".
"Durante esta asamblea y la
consiguiente puesta en práctica de sus resoluciones -concluyó el prelado-,
mi delegación insistirá en el concepto de salud enraizado en una
antropología respetuosa del ser humano en su integridad y que va más allá
de la ausencia de enfermedad, basada en cambio en (...) el equilibrio de
las fuerzas físicas, emotivas, espirituales y sociales que componen el ser
humano".
Fuente: VIS