(CAMINEO.INFO)- Barcelona/ESPAÑA- La Pascua de Pentecostés coincide este año con dos acontecimientos religiosos de especial relevancia: el Aplec de l´Esperit, el encuentro de jóvenes cristianos que se celebra cada tres años y que esta vez se reúne el 26 de mayo, vigilia de Pentecostés, en Tarragona, y el Congreso Internacional sobre el Sagrado Corazón de Jesús, que tiene lugar en nuestra ciudad de Barcelona del 1 al 3 del próximo mes de junio.
Este Congreso, promovido por diversas instituciones religiosas de nuestra ciudad, se celebra para conmemorar los cincuenta años de la publicación de la encíclica de Pío XII Haurietis aquas, dedicada a la devoción al Sagrado Corazón de Jesús y el ciento cincuenta aniversario de la institución de la fiesta del Sagrado Corazón. Tiene como lema "El Corazón de Jesús, fuente de vida" ("Cor Iesu, fons vitae") y se inspira en este pensamiento del Papa Benedicto XVI: "El Corazón traspasado del Redentor es la fuente a la que nos hemos de acercar para alcanzar el verdadero conocimiento de Jesucristo y experimentar su amor".
Históricamente, la devoción al Sagrado Corazón, en la difusión de la cual, entre otros santos y santas y órdenes y congregaciones religiosas, ha tenido una parte muy importante la Compañía de Jesús, ha realizado una misión providencial en la historia de la espiritualidad cristiana. En los siglos en los que el rigorismo jansenista escondía el mensaje evangélico del amor gratuito de Dios, la imagen del Sagrado Corazón siempre ha mantenido viva en el pueblo cristiano la confianza en la misericordia infinita del Señor.
La devoción al Sagrado Corazón, debidamente actualizada gracias a los estudios recientes, exegéticos y teológicos, sobre Jesucristo y a las enseñanzas y experiencias de los maestros espirituales de los últimos tiempos, ha sido muy recomendada por el magisterio de la Iglesia, especialmente por los últimos Papas, Juan Pablo II y Benedicto XVI. Éste, como gran conocedor de la historia de la teología cristiana, ha puesto el amor de Dios manifestado en Cristo como el tema central de su magisterio pontificio. Lo manifiestan claramente tanto su primera encíclica Dios es amor, como su primera exhortación apostólica El sacramento de la caridad, dos documentos que él mismo considera estrechamente relacionados.
Esta actualización del culto al Sagrado Corazón de Jesús será sin duda objeto de estudio por parte de los ponentes y los participantes en el ya inminente Congreso que tenemos la satisfacción de acoger en Barcelona, recordando que en Barcelona y en toda Cataluña siempre ha habido una especial sensibilidad hacia este culto a Jesucristo centrado en la expresión encarnada de su amor a todos los hombres y mujeres del mundo, por los cuales dio su vida en la cruz.
"En el misterio de la cruz -decía Benedicto XVI en su mensaje con motivo de la pasada Cuaresma- se revela plenamente el poder irrefrenable de la misericordia del Padre celestial. A fin de reconquistar el amor de su criatura, Él aceptó pagar un precio muy alto: la sangre de su Hijo unigénito". Y explica el Papa cómo en el amor de Dios manifestado en Cristo eros y agapé, lejos de contraponerse, se iluminan mutuamente. En la cruz, Dios mismo pide el amor de su criatura. ¡Él tiene sed del amor de cada uno de nosotros!
El apóstol Tomás reconoció a Jesús como "Señor y Dios" cuando puso la mano en la herida de su costado. El Papa afirma que" no es extraño que, entre los santos, muchos hayan encontrado en el Corazón de Jesús la expresión más conmovida de este misterio de amor".
+ Mons.Lluís Martínez Sistach
Arzobispo metropolitano de Barcelona