(CAMINEO.INFO) - Valencia/ESPAÑA- Cuatro hermanitas de los ancianos desamparados salen de Valencia para abrir un asilo en Mozambique. La casa Madre la tienen en Valencia, España y van a fundar una residencia en Chissano, a 200 Kilómetros de la cápital, Maputo.
Las hermanas tienen edades comprendidas entre los 30 y 60 años y son naturales de Pontevedra, Zaragoza, La Coruña y de Assís (Brasil), vivirán en una casa cercana al terreno en el que se está construyendo la residencia, durante dos años, que será lo que probablemente duren las obras, atenderán también, a los ancianos de la comarca acogidos provisionalmente. El centro dispondrá de habitaciones para dos personas y también individuales, salas de ocio, comedores y cocina. Asimismo, acogerá a jóvenes de Mozambique sin recursos que ayudarán a las religiosas.
La nueva residencia será la segunda de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados en Africa, ya que en la capital de Mozambique, Maputo, cuentan con otra residencia para personas mayores en la que cinco religiosas atienden a más de 90 ancianos, con la colaboración de diez jóvenes sin recursos.
Hace ahora seis meses otras religiosas de la congregación abrieron en Filipinas, el primer asilo de las Hermanitas en Asia.
En la actualidad, un total de 2.500 religiosas Hermanitas de los Ancianos Desamparados atienden a cerca de 25.000 ancianos sin recursos en más de 210 asilos y residencias en Europa, Iberoamérica , África y Asia.
Las Hermanitas de los Ancianos Desamparados fueron fundadas en 1872 por el sacerdote Saturnino López Novoa y por la maestra, y a partir de entonces religiosa de la congregación, santa Teresa de Jesús Jornet, canonizada en 1973, que abrieron su primer centro en Valencia, donde está también la Casa Generalicia.
Nos hemos puesto en contacto con las hermanas para saber un poco mas, y hemos descubierto que lo que hemos escrito hasta ahora, es la reseña en sí, pero la verdadera y alentadora noticia es que cuatro mujeres, parten hacia África, no con miedo, (como fueron las primeras que iniciaron la Misión en Manila, Asia) pero sí que con un poco de incertidumbre, eso no quita para que vayan contentas a hacer la labor para la que han sido y se sienten llamadas. Misiones que son fruto de la Santidad de sus fundadores (Santa Teresa Jornet ya lo es y el Fundador, don Saturnino López que está en proceso)
-"ser continuadoras de la misión de Cristo, que pasó por el mundo haciendo el bien"
-el servicio a los ancianos necesitados, al estilo de Cristo que "nos amó hasta el extremo"
-"cuidar los cuerpos para salvar las almas"
-fomentar en los ancianos el "espíritu de familia", a fin de que se sientan como en su propia casa, ofreciendo un servicio desinteresado, con amor y cariño.
Estas cuatro hermanas, serán acompañadas por dos hermanas del consejo que permanecerán con ellas hasta el día 20 de Mayo, además en Mozambique existe otra casa de hermanitas de los ancianos desamparados, lo que para ellas supone no sentirse tan alejadas.
Nos han explicado, que las chicas que les ayudarán en la misión –como hacen en otras-, son aspirantes que se plantean la vocación y que se quedan con ellas, las chicas estudian lo correspondiente a su edad y ayudan un poco a las hermanitas; el idioma del país es el portugués, por eso va una hermana de Assís (Brasil) y otra hermana que habla portugués correctamente, para facilitar el trabajo.
HOMILÍA EN LA MISA DE CANONIZACIÓN DE SANTA TERESA DE JESÚS JORNET
A Mí me lo hicisteis (Mt, 25, 40)
"Hoy más que nunca, en esta época de gigantescos progresos, estamos asistiendo al drama humano, a veces desolador, de tantas personas llegadas al umbral de la tercera edad y que ven aparecer a su alrededor las densas nieblas de la pobreza material o de la indiferencia, del abandono, de la soledad. Nadie mejor que vosotras, amadísimas hijas, Hermanitas de los Ancianos Desamparados, conoce lo que ocultan los pliegues recónditos de tan triste realidad.
Vosotras habéis sido y sois las confidentes de esa especie de vacío interior que no pueden llenar, ni siquiera con la abundancia de recursos materiales, quienes están desprovistos y necesitados de afecto humano, de calor familiar.
Vosotras habéis devuelto al rostro angustiado de personas venerables por su ancianidad, la serenidad y la alegría de experimentar de nuevo los beneficios de un hogar.
Vosotras habéis sido elegidas por Dios para reiterar ante el mundo la dimensión sagrada de la vida, para repetir a la sociedad con vuestro trabajo, inspirado en el espíritu del evangelio y no en meros cálculos de eficiencia o comodidad humanas, que el hombre nunca puede considerarse bajo el prisma exclusivo de un instrumento rentable o de un árido utilitarismo, sino que es entitativamente sagrado por ser Hijo de Dios y merece siempre todos los desvelos por estar predestinado a un destino eterno".
(Pablo VI, Homilía en la Misa de canonización de santa Teresa de Jesús Jornet e Ibars).
FINALIDAD DE LAS HERMANITAS
La finalidad de nuestra obra es en palabras de nuestro Fundador, don Saturnino López, "ser continuadoras de la misión de Cristo, que pasó por el mundo haciendo el bien"; concretado en acoger, cuidar y prodigar todo género de asistencia, inspirada en la caridad evangélica, a los ancianos necesitados.
La hermanita ha sido llamada a hacer de su vida una gozosa donación de amor, en el servicio a los ancianos necesitados, al estilo de Cristo que "nos amó hasta el extremo" (Juan 13,1). Amor que se alimenta en la oración y en la Eucaristía.
En nuestros hogares reina la máxima de nuestra Santa Teresa Jornet, "cuidar los cuerpos para salvar las almas". Nuestras residencias tienen carácter de hogar, por lo que se trata fundamentalmente de fomentar en los ancianos el "espíritu de familia", a fin de que se sientan como en su propia casa, ofreciendo un servicio desinteresado, con amor y cariño.
La Congregación de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados fue fundada por el Siervo de Dios, D. Saturnino López Novoa en colaboración con Santa Teresa de Jesús Jornet e Ibars en Barbastro (Huesca) el 27 de Enero de 1873, siendo trasladada a Valencia, donde se encuentra la Casa Madre, el 11 de mayo del mismo año. Tiene una casa Procura en Roma en Monte Mario, Viale Medaglie d’Oro n° 400.
Somos una Congregación Religiosa de Derecho Pontificio.
HISTORIA DE LOS FUNDADORES
FUNDADOR
Saturnino López Novoa nació en Sigüenza (Guadalajara) el 29 de noviembre de 1830 y murió en Huesca el 12 de Marzo de 1905 es el fundador de la Congregación de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, con Santa Teresa de Jesús Jornet.
De pequeño pasó a Berlanga de Duero (Soria), donde su tío, D. Basilio Gil y Bueno, más tarde obispo de Huesca, era magistral de la colegiata. Allí estudió latín. Luego ingresó en el seminario de Sigüenza y, después, en el de Barbastro, entre ambos cursó Filosofía, Teología y Derecho Canónico. Más tarde obtuvo el grado de doctor en Teología en el seminario central de Toledo (1861). Antes de ser sacerdote fue profesor de Latín y Humanidades en el seminario de, Sigüenza y en 1854 se trasladó a Barbastro, donde su tío D. Basilio había sido nombrado Deán y vicario capitular. Allí fue vicerrector y profesor de Filosofía del seminario.
En 1855 fue ordenado sacerdote. De 1855 a 1863 desempeñó los cargos de profesor de Teología en el seminario, secretario de cámara y gobierno de la diócesis, sede vacante y párroco de Barbastro. Al ser su tío Basilio nombrado obispo de Huesca, lo acompañó él en calidad de secretario de cámara y canónigo. En 1864 fue promovido a la dignidad de chantre, reservada a la Santa Sede. Con la revolución fue desterrado el obispo de Huesca a Zaragoza y allí le acompañó su secretario. Con ocasión del concilio Vaticano I también le siguió a Roma hasta la muerte del prelado. De vuelta a Huesca, se consagra a la fundación de las Hermanitas de los Ancianos, que realiza el 27 de Enero de 1873, con Teresa Jornet e Ibars a la que nombra Superiora General de la Congregación. Desde entonces hasta su muerte, la dirección y desarrollo del instituto ocupa preferentemente su atención; por medio de una intensa correspondencia entre Obispos, párrocos y otras personalidades, promueve la extensión del Instituto.
FUNDADORA Y PATRONA DE LA ANCIANIDAD
Teresa de Jesús Jornet e Ibars , nace el 9 enero de 1843 en Aytona (Lérida), en el seno de una familia de agricultores, profundamente cristianos; cursó los estudios de Magisterio y ejerció su profesión de maestra nacional durante algún tiempo en Argensola (Barcelona).
En 1868 ingresó en el monasterio de Clarisas de Briviesca (Burgos), del que tuvo que salir poco después por motivos de salud (1870).
Durante algunos años recibió el influjo espiritual de un tío suyo, el Padre Francisco de Jesús María y José Palau y Quer, carmelita descalzo exclaustrado, celoso misionero, gran contemplativo y apologista militante, creador de diversas instituciones de enseñanza. Durante algún tiempo, Teresa trabajó en las escuelas del Padre Palau sin llegar a comprometerse en lavida religiosa, abandonando estas actividades poco después (1872), fallecido el P. Palau.
Circunstancias providenciales decidieron definitivamente su vida, en el mismo año 1872; en Barbastro (Huesca) entró en relación casual con un celoso sacerdote, D. Pedro Llacera, que le dio a conocer los planes de fundación en favor de la ancianidad desvalida que por entonces inspiraban la actividad de otro ilustre sacerdote, D. Saturnino López Novoa, chantre de la Catedral de Huesca; Teresa vio abierto el camino de su vida y se ofreció inmediatamente a ser colaboradora en tal empresa caritativa, uniéndose a las primeras aspirantes del nuevo Instituto fundado en Barbastro el 3 octubre 1872: pocos días después fue nombrada con carácter provisional superiora de aquel grupo por el Vicario capitular de la diócesis.
Trasladada la Fundación a Valencia, Teresa fue confirmada en su cargo de directora general por el arzobispo Mons. Mariano Barrio Fernández (10 mayo 1875). Emitió la primera profesión el 29 noviembre 1874, pronunciando los votos perpetuos el 8 diciembre 1877.