(CAMINEO.INFO) - Dallas/EE.UU.- Durante poco más de una hora y media rodeado por obispos, arzobispos y sacerdotes de otros estados y ciudades, en la Catedral Santuario de Guadalupe en la Ross Ave el obispo Kevin Farrell planteó lo que será su compromiso con la comunidad inmigrante. Y lo hizo en español, en su primera misa al frente de la diócesis católica de Dallas.
"Yo tengo algo en común con los inmigrantes, somos recién llegados a esta ciudad y este es el momento para ayudarlos. Este es un país de inmigrantes de muchas partes del mundo que vienen en busca de una vida mejor", dijo Farrell.
En en inglés, dijo estar muy agradecido con el papa Benedicto XVI por haberle dado la oportunidad de representar a Dallas. También agradeció a Grahmann porque logró guiar a la iglesia durante tiempos difíciles, destacó que durante los 17 años en que Grahmann fue obispo, la feligresía creció de 200,000 personas a poco más de un millón.
El obispo Farrell remplaza a Charles Grahmann, quien cumplió 75 años en julio, edad obligatoria de retiro para los obispos.
"Es una gran alegría dar la bienvenida al nuevo obispo" dijo Grahmann antes de que los asistentes le aplaudieran y se pusieran de pie en señal de respeto y despedida.
La ceremonia atrajo a más de un millar de personas, la mayoría de las cuales presenciaron el evento dentro de la catedral. Unas 200 personas más, la mayor parte miembros del Camino Neocatecumenal se reunieron en el atrio de la iglesia para verlo a través de dos pantallas de televisión que se instalaron bajo una carpa, ya que no hubo espacio para todos los asistentes.
"Venimos a recibir a nuestro obispo ya que es él que Dios nos ha concebido y es el hombre apropiado", dijo José Guillermo Rodríguez, miembro del camino neocatecumenal de Dallas
Nacido en Dublín, Irlanda, en 1947. Fue ordenado como sacerdote en 1978 en Roma, viene de la diócesis de Washington, donde sirvió como obispo auxiliar durante los últimos 24 años. Fue miembro también de Catholic Legal Immigration Network (Clinic), una organización que ayuda a inmigrantes de bajos recursos.
En 1984, Farrell se convirtió en pastor asociado de la iglesia de San Pedro en Washington y también trabajó en las de San Bartolomeo y Santo Tomás Apostol. En 1985, el Cardenal James Hickey lo nombró director del Centro Católico Español, donde inició su labor cerca de la comunidad inmigrante. Se encargaba de brindar información a la comunidad sobre temas de asistencia legal, educación y salud, entre otros. En febrero del 2002 fue nombrado obispo auxiliar de la arquidiócesis de Washington D.C.