Noticia extraída de http://sweetrome.blogspot.com/

En esta ocasión tengo el placer de ofrecer en Sweet Rome una entrevista con Kiko Argüello, en exclusiva, gracias a una recién nacida publicación en nuestro panorama informativo nacional. ALBA, semanario católico de información que, por el momento, se distribuye en la Diócesis de Segorbe-Castellón con una tirada de 18.000 ejemplares y ya va por su tercer número. Es un buen momento para agradecer la cesión de tan maravilloso documento y desear la mejor de las suertes a todo el equipo de ALBA y, especialmente, a Carlos Esteban, conductor de la publicación y de esta entrevista...

Kiko Argüello: “Europa está apostatando del Evangelio”

La obra pictórica realizada por Kiko Argüello para decorar la Catedral de la Almudena de Madrid ha recibido críticas furibundas, poniendo en la picota al pintor e iniciador del Camino Neocatecumenal, uno de los movimientos más multitudinarios y vibrantes de la Iglesia. Kiko habla en exclusiva para ALBA.

Pintor de reconocido prestigio y agnóstico en los años sesenta, Kiko Argüello es el iniciador del Camino Neocatecumenal, realidad eclesial está difundida en más de 105 naciones en los cinco continentes, con más de 1.500 comunidades distribuidas en 800 diócesis y 5.000 parroquias.

Su obra en la Catedral de la Almudena ha suscitado polémica. Algunos han hablado de favoritismo, otros de autoplagio, y hasta de plagio. ¿Cuál es su impresión sobre estas críticas y por qué no se les ha dado una respuesta rápida?

Yo me encuentro en estos momentos en Buenos Aires y he hecho un viaje por toda América. Hemos estado en Nicaragua, en la inauguración del seminario Redemptoris Mater, y después en Newark y en Washington, por lo que me han faltado noticias.

De todas maneras, me sorprende la manera tan particular, llena de insultos, con que me han criticado algunos. No entiendo esta actitud. En segundo lugar, la acusación de plagio es una mentira, una calumnia. Yo no he plagiado a ningún otro pintor. Yo mismo mandé un matrimonio, ella es pintora, para que reprodujera una corona mistérica que yo había hecho en Florencia. La corona mistérica es una síntesis de los misterios más importantes de la salvación. Ahora, cuando yo lo reproduzco, nunca me copio a mí mismo exactamente: siempre lo hago mejorándolo, como he hecho en La Almudena, o con otras coronas mistéricas que he hecho en Santa Catalina, en Florencia o en otros sitios. Hay una gran diferencia en el sentido de que yo me adapto al lugar y procuro siempre mejorar la situación.

¿Qué sentido tienen esas coronas?

Cuando en algún sitio me piden que reproduzca esa misma corona, porque en el fondo se trata de una síntesis teológico-artístico-catequética, pienso que es una forma de anunciar el Evangelio. Los misterios cristianos son ésos. Yo ya he dicho que me baso en la tradición más antigua abriendo un puente entre el arte occidental y el arte oriental.

Como hice en Piacenza, donde pinté una enorme corona mistérica, un fresco grandísimo, y vino el representante de la Iglesia ortodoxa, que quedó impresionadísimo, y también tres patriarcas orientales, que quieren que yo pinte así, porque están convencidos de que esto es una obra necesaria para la Iglesia: recuperar una pintura religiosa capaz de movilizar al hombre moderno.

¿Respecto a su defensa?

Dice el Señor: no opongáis resistencia al mal, y al que te abofetee en la mejilla izquierda, preséntale la derecha. Yo intento ser eficaz en la medida de mis fuerzas, soy un pobre hombre y pecador, y no les juzgo. Comprendo que lo entienden así.

¿Podría hablarme del Camino, cuál es su carisma?

El Camino Neocatecumenal es una respuesta a todo el proceso de globalización y de secularización mundial para el que el Concilio Vaticano II ha preparado a la Iglesia. Se trata de una nueva época. Es impresionante lo que está pasando hoy en el mundo. Hay una especie de monocultura que mete en crisis total a las religiones. Por eso la crisis del Islam, por eso las Torres, por eso el 11-M y los problemas en Madrid... Ahora, el Espíritu Santo, a través del Concilio, preparó a la Iglesia para responder a los nuevos tiempos a través, precisamente, de la Constitución más importante del Concilio, la Lumen Gentium. Los cristianos tenemos que ser la luz del mundo. Dice el Concilio que la Iglesia es el sacramento de salvación. No basta ya solamente con ir a Misa. Hace falta que nuestra fe crezca hasta que se vea con signos qué es ser cristiano.

Continúe. Explíquelo.

¿Qué es ser cristiano? ¿Es rezar? También los musulmanes rezan, los hebreos rezan, los budistas.... No creo que ése sea el signo de los cristianos. ¿Ir a Misa? ¿En qué consiste exactamente ser cristiano?

¿Qué es ser luz del mundo? Es “amaos como Yo os he amado”. Cristo nos amó en una dimensión divina. Es un amor nuevo que aparece en el mundo: el amor de Cristo a los hombres. También se puede resumir en el amor al enemigo. Nos amó cuando éramos sus enemigos y ofreció su vida por nosotros. Esto lo continúan haciendo presente los cristianos hoy en el mundo. Ofrecen su vida no resistiéndose al mal, ofreciendo su sufrimiento por los hombres. Porque somos el cuerpo de Jesucristo. Ahora, para llegar a esto -amaos como Yo os he amado, ese 'como' es la Cruz -, hace falta que nuestra fe crezca, y para ello está el Camino. Es una realidad eclesial que intenta ayudar a las parroquias en un camino de educación a la fe, para que crezca nuestra fe. Y para ayudarnos a crecer en la fe, nosotros formamos pequeñas comunidades cristianas, como en la Iglesia primitiva. El grito de 'mirad cómo se aman', que decían los paganos al ver a los cristianos, tiene que volver a sentirse en medio de un mundo que nos rodea, que es en gran parte pagano. Pero esto se puede aplicar a otros movimientos.

Cada realidad eclesial tiene su don, su carisma, su forma de actuar. Es maravilloso que el Espíritu Santo no se agota, es riquísimo. Nosotros tenemos esta misión de abrir una iniciación cristiana, ayudando a los cristianos a tener una fe más madura para responder al paganismo de nuestra época, a la apostasía de la Europa que está apostatando del Evangelio. Esta es nuestra misión. Cada uno tiene la suya.

La Santa Sede ha reconocido nuestros Estatutos, ha aprobado por primera vez en la Iglesia un catecumenado postbautismal. Esto quiere decir que mucha gente bautizada hoy tiene una fe muy infantil y necesita ser educada en la fe, para que su fe crezca y pueda responder a los signos de los tiempos. La Iglesia tiene que anunciar una gran noticia: que Cristo ha venido a destruir la muerte, para liberar a los hombres del miedo a la muerte, del miedo al sufrimiento. ¿Y cómo les da esta victoria sobre la muerte? Mediante el Espíritu Santo. ¿Y cómo viene a nosotros el Espíritu Santo? Mediante la evangelización, mediante la predicación. Y anunciando a los hombres la Buena Nueva.

Cuando se anuncia esta Buena Nueva, Jesucristo acompaña a los evangelizadores, y envía el Espíritu Santo, y cuando el hombre que escucha se abre a esta obra, ayudado también por la gracia, sucede lo que dice San Pablo: que el Espíritu de Cristo da testimonio a nuestro espíritu no solamente de que Dios existe, y nos quiere y nos ama, sino de que somos hijos de Dios. Entonces la vida de este hombre cambia. Ahora tiene dentro vida eterna, una vida que ha vencido a la muerte.

Y, claro, una persona que tiene dentro vida eterna, aunque tenga un problema en el matrimonio, y su cónyuge se porte como un enemigo, le puede perdonar. Es una obra de la vida de Cristo en él. Por eso el matrimonio es indisoluble en el cristianismo. La gran noticia es: Cristo ha vencido a la muerte. Cristo ha resucitado, aleluya.

¿Y esto con mucho énfasis en la Comunidad?

Jesucristo dice: amaos como Yo os he amado. Cristo nos ha amado más allá de la muerte, cuando éramos enemigos. ¿Cómo se puede ver a un cristiano que tiene dentro vida eterna? Pues que ama al otro en una dimensión nueva, en la dimensión del enemigo. Todos los temores acaban en el mundo, humano, cuando aparece el enemigo: en un matrimonio, entre amigos, porque el hombre tiene miedo a la muerte; ahora, en los cristianos la noticia es que han vencido a la muerte, no ellos, Cristo por ellos, y nos da la victoria sobre la muerte. Si tú eres cristiano tienes dentro vida eterna, ahora, si tienes vida eterna, degústalo, porque no son palabras, no basta ir a Misa, hay que demostrar con hechos realmente que tienes dentro la vida eterna. Tú tienes dentro la victoria de Cristo sobre la muerte, aunque te desaparezca un hijo o un colega, o parezca que en el trabajo te destruyen, tú no te sentirás destruido, podrás quererlos, podrás perdonarlos. Es una regeneración total, es una nueva creación en un cristiano.

¿Por qué evita el título de fundador?

Con ese título parece que yo he fundado algo. Yo no he fundado nada, yo soy sólo un instrumento de algo que ha iniciado el Señor a través de mí, Carmen y de otras personas, sacerdotes... Hemos iniciado una obra que siguen adelante tantísimos itinerantes, tanta gente que a mí no me conoce; realmente Dios está haciendo milagros en ellos. Me gusta más la palabra iniciador, quiere decir que yo inicio y otro continúa.

¿Qué palabra describe mejor el Camino? ¿ iniciativa, movimiento?

El término es iniciación cristiana. No somos un movimiento en el sentido de una orden religiosa laical. Nosotros somos una realidad que Dios suscita para ayudar a las parroquias y a los obispos a madurar en la fe a los cristianos. Pero sin asociarnos, aunque nos denominen como 'kikos' o 'neocatecumenales'. La Santa Sede no nos ha reconocido como ninguna asociación ni congregación, sino como una iniciación cristiana postbautismal.

¿Cómo valora la importancia de los cristianos en la vida pública?

Donde esté un cristiano aparece la luz del mundo. Si tenemos un médico en un hospital, es como una luz. Dice Jesucristo que una luz situada sobre un monte no se puede ocultar. Si hay un cristiano de verdad que ha recibido de Dios la naturaleza divina y Cristo habita en él, ése es la luz, donde esté. También en política, donde esté. En un ministerio, en un hospital, donde sea. Los cristianos somos Cristo, porque Cristo en la Eucaristía nos da a comer de su Carne y a beber de su Sangre. No hace falta decir ningún método sobre en qué consiste ser cristiano. Un cristiano es un hombre que ha nacido de nuevo, que ha nacido del cielo. Es un ciudadano celeste. No pertenece a este mundo un cristiano en este sentido, como cuando Cristo decía que el Hijo del Hombre no tiene donde reclinar su cabeza. Nosotros somos extranjeros, parroquiano viene de parroquia, que significa extraño, extranjero. Somos ciudadanos de la Jerusalén Celeste.

¿Y el papel de la familia en todo esto?

La familia es lo más atacado hoy en Europa y en el mundo entero. Si se destruye la familia, se destruye la sociedad, se cambia completamente la sociedad. La comunidad cristiana defiende la familia, salva la familia.

Nosotros tenemos miles de familias numerosas que no se separan, que no se divorcian. La comunidad les ayuda. Si una familia está en crisis, la comunidad se reúne por la noche a rezar, les ayuda, les quiere, reza por ellos. Es importantísimo.

En este momento, además, hay que educar a contracorriente de los que les va a vender la cultura.

Piense que en España, según las estadísticas, cada cuatro minutos se rompe un matrimonio. Es urgente hacer comunidades que salven la familia. El Camino se vive en pequeñas comunidades, como los primeros cristianos.

Carlos Esteban. ALBA.